Betzy Bromberg
Programa 3: A Darkness Swallowed (2005)
SÁBADO 7 DIC / 21:00h
FILMOTECA DE CANTABRIA

"Una investigación personal de la memoria." – B.B.
"A Darkness Swallowed comienza con un par de fotografías descoloridas que muestran un viejo coche abollado, una con un niño al lado y la otra sin él. En una narración en voz en off, Bromberg hace referencia a un evento pasado, uno que la perseguirá para siempre, aunque ocurrió antes de su nacimiento. La película luego desciende, sumergiéndose por debajo de la superficie del mundo racional para explorar las capas aparentemente infinitas del pasado almacenadas en las entrañas carnosas, huesos calcáreos, telas de araña fibrosas y ligamentos retorcidos tanto del cuerpo como de la Tierra. Ruidos – de metales resonantes, campanas, latidos del corazón y música de jazz, por nombrar solo algunos – se combinan para crear un denso ambiente sonoro, un espacio tridimensional aparentemente inmenso para la contemplación. Como en todas las películas de Bromberg, hay imágenes que, una vez vistas, permanecen contigo para siempre, y luego están los colores – tonos ricos y exuberantes para saborear lentamente. Dedicada a la madre de la cineasta, la película es también un regalo para nosotros, un recordatorio de la base orgánica del cine en la química y la luz, y de su capacidad para llevarnos a lo más profundo." – Holly Willis, L.A. Weekly
"A Darkness Swallowed es la obra más abstracta y más íntima de la cineasta experimental de Los Ángeles, Betzy Bromberg — y tal vez su obra más hermosa en una lista de películas que ya han destrozado y expandido la concepción de la belleza del espectador. La cámara explora sensualmente una gama de tonalidades que van desde el ámbar dorado de la luz reflejada a través de aguas turbias y esculturas de resina, hasta el gris claro y el verde pálido de composiciones sutiles y frágiles, de estilo japonés. Una banda sonora oscura, melancólica y de rica textura – percusión no tradicional, instrumentos acústicos procesados y sonidos ambientales – resuena en el viaje de la película a través de un paisaje metafórico y surrealista. Como un susurro, traumas invisibles y memorias imaginarias rondan el espacio cinematográfico, enviando a los espectadores de vuelta a su propia oscuridad tragada." – Bérénice Reynaud, Redcat Program Notes"
“A personal investigation of memory.” – B.B .
“A Darkness Swallowed opens on a pair of faded photographs showing an old dented car, one with a child standing beside it and the other without. Speaking in voice-over, Bromberg references a past event, once that will forever haunt her although it occurred before her birth. The film then sinks downward, dipping below the surface of the rational world to mine the seemingly infinite layers of the past stored within the fleshy entrails, chalky bones, sinewy spider webs and gnarled ligaments of both the body and the Earth. Noises – of clanging metal, bells, heartbeats and jazz music, to name only a few – combine to create a dense sound environment, a seemingly immense, three dimensional space for contemplation. As with all of Bromberg’s films, there are images that, once seen, will stay with you forever, and then there are the colors – rich, luscious hues to be savored slowly. Dedicated to the filmmaker’s mother, the film is also a gift to us, a reminder of cinema’s organic basis in chemistry and light, and of its ability to take us deep inside.” – Holly Willis, L.A . Weekly
“A Darkness Swallowed is Los Angeles-based experimental filmmaker Betzy Bromberg’s most abstract and most intimate work — and maybe her most beautiful in a list of films that have already shattered and expanded the viewer’s conception of beauty. The camera sensually explores a range of hues that go from the golden amber of light reflected through murky waters and resin sculptures, to the light gray and pale green of subtle, fragile Japanese-like compositions. A dark, brooding, richly textured soundtrack – non-traditional percussion, processed acoustic instruments and ambient sounds – echoes the film’s journey through a metaphorical, surreal landscape. Like a whisper, invisible traumas and imaginary memories haunt the cinematic space, sending the viewers back to their own swallowed darkness.” – Bérénice Reynaud , Redcat Program Notes
