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La experiencia Diagonale

Programa 4: Beau temps mais orageux en fin de journée (1986)

VIERNES 28 NOV / 20:00h
FILMOTECA DE CANTABRIA

Beau temps mais orageux en fin de journée

Fragmento de una entrevista entre Serge Daney, Micheline Presle y Gérard Frot-Coutaz publicada en Microfilm n°47, el 14 de septiembre de 1986

Serge Daney – Buenas noches y en la gran serie "Viva el cine francés", después de Eric Rohmer y antes de Alain Cavalier, Gérard Frot-Coutaz por su primer largometraje Beau temps mais orageux en fin de journée (Buen tiempo pero tormentoso al final del día), y last but not least, Micheline Presle, estrella indiscutible de la película. Bueno, estrella entre comillas, porque vamos a hablar de este papel y de lo extraño de este formidable papel. Así que Gérard Frot-Coutaz, para quien este es el primer largometraje. Recuerdo haber visto cortometrajes suyos, que ya eran la prefiguración de lo que vemos en el largo. El tema de la visita, la familia, el pequeño... el pequeño mundo autárquico que se derrumba de repente. En esa película, no muy lograda, que es una película de sketches, que se llama L'Archipel des Amours (El archipiélago de los amores), el mejor de los sketches lo había hecho usted. Puedo decirlo porque lo creo e incluso lo escribí en su momento. Y fue para mí como el avance de esta, así que vamos a hablar... tarde o temprano, de cómo pasar de una pequeña estructura a una gran forma. Es un problema que usted ha encontrado y que encontrará. El problema de lo microscópico y de la gran historia. Pero vamos a comenzar de manera mucho más simple. Preguntándole a Micheline Presle cómo la contactó Gérard Frot-Coutaz para hacer esta película.

Micheline Presle – Pues, conocí a Gérard Frot-Coutaz durante el rodaje de los sketches de L'Archipel des Amours. Nos conocimos en ese momento. Tuvimos muy buen contacto. Nos volvimos a ver. Nos hicimos amigos, y un día me llamó por teléfono, sin preámbulos, no me había hablado de ello antes. Me dijo: "Ya está, he escrito un guión y me gustaría mucho..." – me trataba de usted en ese momento (risas) – "que lo leyera y que me dijera qué le parece." Entonces lo leí. Leí su guión y me pareció muy interesante. Era muy denso. Había muchas cosas. Era muy grueso. Todo estaba ahí. Bueno, todavía había que retrabajarlo. Eso es lo que le dije: "Bueno, hay un montón de cosas, pero quizá hay demasiadas cosas, pero, a mí me parece bastante sorprendente e interesante." Lo retrabajó, por cierto con Jacques Davila. Ahí está, el guión definitivo...

SD – Bien, vamos a hacer el contracampo, Gérard Frot-Coutaz… Una película de verdad necesita campos/contracampos... Pues sí, ya que están los dos... ¿Era Micheline Presle desde el principio en su mente?

Gérard Frot-Coutaz – Absolutamente, noto un pequeño detalle gracioso. Micheline me llama Bernard...

MP – ¿Te dije "Bernard"?

GFC – Sí, cuando yo me llamo Gérard, como sabes muy bien, pero lo que es muy divertido es que Jacqueline [su personaje] se equivoca mucho con los nombres, lo que me divierte mucho. En cuanto al encuentro con Micheline, es alguien a quien yo quería mucho cuando era niño en las famosas Les Saintes Chêries (Las santas queridas), que descubrí más tarde y que adoraba, de niño, y que después descubrí todo lo demás que hizo, cosas muy grandes. Es una comediante que yo adoraba. Nos conocimos. Nos conocimos en la época de Archipel, como decía Micheline, y yo llevaba un tiempo dándole vueltas a este tema y de repente me dije: "Pero es Micheline quien debe hacer este papel". Me costaba mucho escribirlo, porque para mí era un poco obsceno. Con el tema, me costaba mucho y de repente, al frecuentar a Micheline, entendí que era ella y escribí para ella y escribí muy, muy rápido. Escribí trescientas páginas en tres semanas. Ella realmente catalizó mi deseo de escribir, por ella y para ella.

SD – Entonces, nuevo contracampo, vuelvo a Micheline Presle. ¿Qué debía ser obsceno para Gérard Frot-Coutaz en este papel? Porque ha dicho la palabra "obsceno", que es una palabra muy fuerte.

MP – Si dices eso, es porque piensas que es algo bastante autobiográfico y que bueno, tal vez por eso te parece obsceno, porque yo... No, no entiendo la palabra "obsceno".

GFC – Bueno, tanto mejor si no lo entiendes...

MP – No entiendo la carga de la palabra "obsceno" en relación con la película. En fin, en cualquier caso, no es para nada lo que yo sentí.

SD – No, pero sé bien que es diferente para el que escribe el papel y el que lo interpreta.

MP – Por supuesto.

SD – No es misterioso pensar que todo el mundo tiene una madre y hay un momento en que la gente, con la edad, termina por no saber dónde está. Ahí, forzosamente hay una carga autobiográfica. Creo que si la película es tan fuerte, bueno, a mí es lo que me conmovió... es porque tiene una precisión absolutamente imparable. Es mucho más que verosímil, bien logrado, bien calibrado... Hay algo que en cada segundo es... recae sobre ella toda su vida y no sabe qué hacer con ella, porque todo el mundo tiene algo en su vida que se corresponde con eso. Que es obsceno, también en el sentido de que, simplemente, el cine, en general, evita la pregunta. Hay también otra cuestión, que es corolario, y es que aparte de Darrieux, que también hace una especie de... no de regreso, porque siempre ha estado ahí, pero en la última película de Jacquot y en la película de Demy, en Une Chambre en Ville (Una habitación en la ciudad)... No hay muchas comediantes que, hoy en día, podrían dar cuerpo a esta cosa que existe en Francia, en el mundo entero... Hace falta efectivamente un joven cineasta y una actriz más experimentada para hacer esa obscenidad, porque efectivamente va de la relación con la madre. No es muy misterioso. Y funciona bien, es decir, no es complacencia o folclore, porque ese era el doble escollo. La complacencia, demasiado autobiográfica, demasiado "es así, es asá, son mis tripas... etc." o el folclore, es decir, mirar a ese pequeño mundo a la vez conmovedor y patético... etc., porque la película no cae nunca en uno ni en otro.

GFC – Creo que es precisamente donde el encuentro entre Micheline y yo es crucial, porque yo por el momento, y no sé lo que me depara el futuro, pero sé que no he podido escribir y aún solo puedo escribir partiendo de... la autobiografía no es algo que me apasione, pero en todo caso hablando de mis emociones más fuertes y más violentas. Es ahí donde hay autobiografía, no necesariamente sobre la cosa misma.

SD – Claro, se parte de una emoción que es ineludible...

GFC – Y es efectivamente eso, lo que es mi motor de escritura y mi deseo de cine. Uno de mis deseos de cine, en todo caso de escritura, y Micheline, por otra parte, era, para mí, completamente la concreción en el espectáculo de lo que yo sentía emocionalmente. Dado que yo solo puedo hablar de cosas que me tocan profundamente y al mismo tiempo, tengo un gran placer por el espectáculo. Es decir, detesto el pequeño realismo, el pequeño naturalismo. Me gusta el espectáculo. Si hubiera podido, habría rodado esta película en 'scope' [formato panorámico].

SD – Sí, por supuesto.

GFC – Y Micheline, debido a su talento, a su presencia, a su originalidad, a su gracia, a su autoridad natural... Perdóname, pero debido a tu lado de "estrella", porque lo eres. No es una pregunta, en la película es la estrella. En la familia, es la estrella… Es una cuestión de presencia y eres una verdadera estrella. Tú me permitiste poder escribir y realizar esto completamente.

MP – Sí, pero lo que dices es muy justo. Por lo demás, para mí tampoco me interesa el pequeño realismo y me gusta el espectáculo y precisamente este personaje es un personaje teatral. Ella teatraliza su vida cotidiana, vive…

SD – Lo que por cierto exaspera a Piéplu, el marido…

GFC – Sí, que está condenado a ser su primer público.

MP – Ella vive una locura ordinaria. Eso es lo que me parecía interesante, lo que me motivaba, lo que me estimulaba y lo que sin duda me hizo encontrar buenas las cosas... Por sus resortes, que existen, en lo que está escrito por Gérard.

SD – Hay algo, que a mí me parece conmovedor en la película, es su mirada, en la película. Así que, usted lleva gafas, pero ¿qué significa actuar sin gafas, por ejemplo? Eso puede desempeñar un papel. Hay algo de perdido...

MP – ¡Ah, pero lo que usted dice es muy justo, la mirada es primordial.

SD – Absolutamente.

MP – Es primordial, porque por lo demás...

SD – ... se ha quitado las gafas...

MP – ... en el cine, en el fondo se puede prescindir muy bien de las palabras. No todo el tiempo, pero se puede prescindir de las palabras, porque está la mirada. La mirada prima sobre todo, entonces si están las palabras... Por ejemplo, ahí encuentro que la película de Gérard está extremadamente bien escrita.