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Dietrich + Sternberg

Programa 2: Dishonored (1931)

DOMINGO 08 OCT / 17:00h
CINE LOS ÁNGELES

Dishonored-1931

*La proyección irá precedida de una presentación por Santos Díaz

DISHONORED

Fatalidad (Dishonored) es una película romántica de espías estadounidense PreCode de 1931 dirigida y montada por Josef von Sternberg, quien también coescribió la película con Daniel N. Rubin. Fue producida y distribuida por la Paramount Pictures. La película está protagonizada por Marlene Dietrich, Victor McLaglen, Gustav von Seyffertitz y Warner Oland, y sigue a una espía (Dietrich) para Austria-Hungría durante la Primera Guerra Mundial. El diseño de vestuario estuvo a cargo de Travis Banton, en una de sus varias colaboraciones con Dietrich.

Producción

Sternberg basó libremente su "melodrama de espionaje" en las hazañas y desaparición de la espía holandesa Mata Hari, con guión de Daniel Nathan Rubin. El título original "Dishonored" fue conferido a la película por ejecutivos del estudio a pesar de las objeciones de Sternberg. Dijo que "la dama espía no resultó deshonrada, sino muerta a manos de un pelotón de fusilamiento", y consideró que el título elegido distorsionaría el significado de la muerte de la heroína.

Paramount se apresuró a producir la película para capitalizar el éxito crítico y popular de las películas de Sternberg El ángel azul y Marruecos, del año anterior, ambas protagonizadas por Marlene Dietrich. Los ganadores del Oscar Lee Garmes (fotografía) y Hans Dreier (dirección artístico, no acreditado) participaron en la película.

Los estudios M-G-M, alarmados por la competencia que el fenómeno Sternberg-Dietrich suponía para la estrella Greta Garbo, respondieron con su imitación. Mata Hari, ese mismo año.

Los cronogramas de producción, así como cierta reticencia por parte del actor Gary Cooper a trabajar nuevamente con el exigente director, impidieron a Sternberg elegir a Cooper junto a Dietrich. Su sustituto, el actor Victor McLaglen, no era un coprotagonista tan popular para Dietrich.

Tema

El desdén de Sternberg por los militaristas pavoneados y adornados con medallas y su adicción a la intriga política se contrasta con la pureza del código de honor femenino de una mujer y "su amor que trasciende la cuestión trivial de la política". En el siguiente diálogo, los funcionarios del tribunal juzgan a la despreciada ex espía X-27, "la única fuerza vivificante entre ellos":

Oficial del tribunal: "Antes de la sentencia, ¿tiene algo que decir?"
Señora Kolverer: "No, no tengo nada que decir".
Oficial del tribunal: "Para que quede constancia, dígame por qué una mujer encargada de un trabajo importante debería permitir o ayudar a escapar a un enemigo peligroso. Por qué debería deshonrar el servicio, violar el deber, debido a un afecto casual por ese hombre".
Frau Kolverer: "Quizás me enamoré” [del espía ruso, coronel Kranau]".
Oficial del tribunal: "No puede hacerme creer que puede amar a un hombre que conoce desde hace unas horas. Ese tipo de amor se puede comprar en la calle".
Jefe del Servicio Secreto: "La encontré en la calle".
Oficial del tribunal: "Tuvo la oportunidad de redimir su desafortunada vida al servicio de su país. ¿Puede darnos una razón por la que no aprovechó ese privilegio?"
Frau Kolverer: "Supongo que no soy muy buena, eso es todo".
Oficial del tribunal: "¿Podría ponerse de pie? No nos ha dejado otra opción en su caso. El crimen es traición y la pena es la muerte. Será ejecutada mañana al amanecer. Y que Dios tenga misericordia de su alma".

Como observa el historiador de cine Andrew Sarris: "Sin embargo, es Dietrich quien en última instancia juzga a sus jueces al elegir morir como una mujer sin causa en una película sin moraleja".

En el giro atmosférico que Josef von Sternberg da al thriller de espionaje, Marlene Dietrich desarrolla aún más su astuta personalidad estelar en el papel de una viuda convertida en furcia callejera que es reclutada para espiar por Austria durante la Primera Guerra Mundial. Adoptando el nombre en clave X-27, la astuta heroína de Dietrich dedica sus dotes para la seducción y la duplicidad, así como sus talentos musicales, a la causa patriótica, hasta que encuentra un adversario digno en un pícaro coronel ruso (Victor McLaglen), quien la arrastra a un juego fatal del gato y el ratón y pone a prueba la fortaleza de sus lealtades. Reimaginando su Viena natal con la habitual extravagancia, von Sternberg presenta esta historia de espionaje como una mascarada cautivadora en la que nadie es quien parece y la muerte está a sólo una nota equivocada de distancia.

In Josef von Sternberg’s atmospheric spin on the espionage thriller, Marlene Dietrich further develops her shrewd star persona in the role of a widow turned streetwalker who is recruited to spy for Austria during World War I. Adopting the codename X-27, Dietrich’s wily heroine devotes her gifts for seduction and duplicity—as well as her musical talents—to the patriotic cause, until she finds a worthy adversary in a roguish Russian colonel (Victor McLaglen), who draws her into a fatal game of cat and mouse and tests the strength of her loyalties. Reimagining his native Vienna with customary extravagance, von Sternberg stages this story of spycraft as a captivating masquerade in which no one is who they seem and death is only a wrong note away.

Dietrich & von Sternberg in Hollywood | The Criterion Collection

Traducción de texto: Óscar Oliva