Eric de Kuyper

Eric de Kuyper (n. 1942) ha trabajado y continúa trabajando en muchas áreas diferentes del cine (belga). Se graduó en la escuela de cine RITCS de Bruselas en 1966. Entre 1965 y 1977 trabajó como productor para BRT [Radio y Televisión Belga], donde presentó, por ejemplo, De Andere Film. Su filmografía como cineasta incluye Casta Diva (1982), Naughty Boys (1984), A Strange Love Affair (1985), Pink Ulysses (1990), todas proyectadas en el Festival de Cine de Venecia, y más recientemente My Life as an Actor (2015). También trabajó como coguionista de varias de las películas de Chantal Akerman.
Además, de Kuyper es un teórico y ensayista cinematográfico. En los años 1970 estudió en París con el filósofo y semiótico Roland Barthes y el lingüista y semiótico Algirdas Greimas, entre otros. Fundó el departamento de cine y artes escénicas de la Universidad Católica de Nijmegen. Su libro Filmische hartstochten (1984) es un estudio del amor en el cine de Hollywood.
Hasta 1992, de Kuyper fue subdirector de Eye, el museo del cine holandés. Escribió numerosos artículos y ensayos sobre cine, ópera, danza y medios de comunicación (en revistas holandesas y francesas como Cinémathèque y Trafic). Entre 1982 y 1992, junto con Emile Poppe, fue editor de la revista de cine Versus.
La autobiográfica Aan zee (1988) supuso su debut literario, al que siguió una rápida sucesión de libros basados en su juventud en Bruselas y las numerosas estancias que pasó con su familia en Ostende.
Para la Operadagen Rotterdam realizó películas mudas que acompañan a interpretaciones en vivo de obras de Schumann (Genoveva, 2010), Debussy (L’enfant prodigue, 2010) y Berlioz (Les nuits d’eté, 2011). Para CINEMATEK de Bruselas, creó proyectos sobre las primeras películas mudas (De verbeelding in context) y trabajó con De Nederlandse Opera y el director Hartmut Haenchen para el acompañamiento musical de Die Stahlwerke bei Poldihütte. También preparó un programa para Bozar sobre Eric Satie, John Cage, James Ensor y las primeras películas mudas.
“Por tanto, no es de extrañar que las artes escénicas se hayan convertido en el pilar de su vida: el teatro, la danza y el cine. Son formas que inmediatamente demuestran su acierto en la estimulación que experimenta el espectador. Este espectador acude al teatro, a la ópera y al cine como si fuera un masajista. Escucha con oído agudo sus propias impresiones: registra sin piedad cada toque incorrecto.” --Dirk Lauwaert. “De geest gaat steeds door het lichaam (v/m),” De Witte Raaf 49 (mayo-junio 1994).
Traducción de texto: Javier Oliva
