John Cassavetes
Programa 10: Gloria (1980)
DOMINGO 8 DIC / 20:00h
FILMOTECA DE CANTABRIA

Gloria es una película neo-noir estadounidense de 1980 escrita y dirigida por John Cassavetes. Cuenta la historia de la ex novia de un gángster que huye con un joven perseguido por la mafia por una información que puede o no tener. Está protagonizada por Gena Rowlands, Julie Carmen, Buck Henry y John Adames.
La película se estrenó mundialmente en la 37ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia y ganó el León de Oro, el máximo galardón del festival, empatada con Atlantic City, de Louis Malle.
Gloria is a 1980 American neo-noir crime thriller film written and directed by John Cassavetes. It tells the story of a gangster's former girlfriend who goes on the run with a young boy who is being hunted by the mob for information he may or may not have. It stars Gena Rowlands, Julie Carmen, Buck Henry, and John Adames.
The film had its world premiere at the 37th Venice International Film Festival, winning the Golden Lion, the festival's top prize, in a tie with Atlantic City by Louis Malle.
Producción
En un principio, John Cassavetes no tenía intención de dirigir su guión, sino simplemente de vender la historia a Columbia Pictures. Sin embargo, cuando le propusieron a su mujer, Gena Rowlands, que interpretara al personaje principal de la película, le pidió a Cassavetes que la dirigiera. Gloria es el único papel cinematográfico de John Adames.
Se estaba preparando una secuela antes de la muerte de Cassavetes.
John Cassavetes did not originally intend to direct his screenplay; he planned merely to sell the story to Columbia Pictures. However, once his wife, Gena Rowlands, was asked to play the title character in the film, she asked Cassavetes to direct it. Gloria is John Adames' only film role.
A sequel was in the works before Cassavetes's death.
Recepción y legado
En su crítica para el Chicago Sun-Times, Roger Ebert concedió a la película tres de cuatro estrellas y la describió como «dura, dulce y tontorrona», así como «divertida y atractiva, pero ligera». En su opinión, la naturaleza excesivamente tonta del guión se ve redimida por «la confianza de Cassavetes en una construcción argumental de probada eficacia» y por las interpretaciones, en particular la de Rowlands, de quien dijo que «impulsa la acción con una energía nerviosa tan atractiva que no tenemos el valor de pararnos a pensar en lo tonto que es todo». En una crítica retrospectiva, Slant Magazine alabó la interpretación de Rowlands y afirmó que «el reparto secundario palidece en comparación con Rowlands».
La película ha sido reconocida por el American Film Institute en estas listas:
- 2003: AFI's 100 Years...100 Heroes & Villains:
- Gloria Swenson - Héroe nominado
El cineasta japonés Akira Kurosawa citó Gloria como una de sus películas favoritas.
La película fue rehecha en 1999 con el mismo título y guión de Steve Antin. El remake fue dirigido por Sidney Lumet. La protagonizaron Sharon Stone y Jean-Luke Figueroa.
Otras películas inspiradas en Gloria son Julia (2008), de Erick Zonca, protagonizada por Tilda Swinton, y Léon: el profesional (1994), de Luc Besson. En 2013, Paul Schrader planeaba su propio remake de la película, protagonizado por Lindsay Lohan. Y, en 2018, Taraji P. Henson protagonizó un flojo remake titulado Proud Mary.
Reviewing for the Chicago Sun-Times, Roger Ebert gave the film three out of four stars and described it as "tough, sweet and goofy", as well as "fun and engaging but slight". He believed the overly silly nature of the script is redeemed by "Cassavetes' reliance on a tried-and-true plot construction" and the acting performances, particularly that of Rowlands, who he said "propels the action with such appealing nervous energy that we don't have the heart to stop and think how silly everything is". In a retrospective review, Slant Magazine praised Rowlands' performance and said that "the supporting cast pales in comparison to Rowlands".
The film is recognized by American Film Institute in these lists:
- 2003: AFI's 100 Years...100 Heroes & Villains:
- Gloria Swenson – Nominated Hero
The Japanese filmmaker Akira Kurosawa cited Gloria as one of his favorite films.
The film was remade in 1999 under the same title with a screenplay by Steve Antin. The remake was directed by Sidney Lumet. It starred Sharon Stone and Jean-Luke Figueroa.
Other films inspired by Gloria include Erick Zonca's 2008 film Julia, starring Tilda Swinton and Luc Besson's 1994 film Léon: The Professional. In 2013, Paul Schrader was planning his own remake of the film, starring Lindsay Lohan. And, in 2018, Taraji P. Henson starred in a loose remake entitled Proud Mary.
John Adames
La película destaca por la interpretación del niño actor John Adames (también conocido como Juan Adames), por la que ganó el primer premio Golden Raspberry al peor actor de reparto, compartido con Laurence Olivier por su papel en El cantor de jazz. Adames, que había sido elegido tras una convocatoria pública, tenía entre cinco y siete años en el momento del casting, y su personaje, Phil Dawn, tenía seis. No volvió a interpretar ningún papel en el cine.
La actuación de Adames fue criticada por los críticos contemporáneos, que, según Ray Carney, esperaban que Adames fuera «mono y adorable», y cuando no lo fue, consideraron que Cassavetes se había equivocado. Eric Henderson, de la revista Slant, afirmó que las críticas se debían a la voz de Adames, que comparó con «el sonido de Paddy Chayefsky haciendo de Alvin Chipmunk». Sin embargo, Roger Ebert alabó la actuación de Adames, calificándola de «bien interpretado». En 2017, Shonni Enelow volvió a considerar la actuación de Adames como el «negativo positivo crucial» que «hace que la película funcione».
The film is notable for the performance of child actor John Adames (also known as Juan Adames), for which he won the first ever Golden Raspberry Award for Worst Supporting Actor, shared with Laurence Olivier for his role in The Jazz Singer. Adames, who had been cast after an open call, was between five and seven years old when cast, and his character Phil Dawn was six. He did not have any subsequent film roles.
Adames' performance was criticized by contemporary reviewers, who according to critic Ray Carney, expected Adames to be "cute and cuddly", and when he was not, they judged that Cassavetes had failed. Eric Henderson of Slant magazine posited that the criticism was due to Adames' vocal delivery, which he compared to "what Paddy Chayefsky would sound like impersonating Alvin Chipmunk". However, Roger Ebert praised Adames' performance, calling him "well cast". Writing for Film Comment in 2017, Shonni Enelow revisited Adames' performance as the "crucial positive negative" that "makes the film work".
Gloria (1980)
por Miguel Marías
Hay películas que empiezan mal, o despacio, con dificultades de acceso para el espectador, pero que luego por fin arrancan, se remontan, se crecen y acaban en beauté, y permiten que uno salga del cine con buen sabor de boca, satisfecho, olvidados o perdonados los errores o rozamientos del inicio. Son películas que recompensan la paciencia o la tolerancia del público y que tienden, con un poco de suerte, a ser sobrevaloradas. Otras, en cambio, despegan tan rápida e impresionantemente, a tal altura, que es raro que puedan mantenerse a ese nivel durante todo su metraje: a menudo, tienen altibajos; en ocasiones, descienden lenta y progresivamente, para no recobrar nunca el esplendor del comienzo: alguna vez —éste es el caso de Gloria (1980)— terminan muy mal, y le dejan a uno insatisfecho, defraudado con respecto a las grandes esperanzas que tuvo al empezar a verlas. Resulta entonces muy difícil ser justo, tratar de sopesar equilibradamente los aciertos y las escorias de la obra.
Sospecho —pues no he visto más que cinco de sus películas y ninguna de las que más reputación tienen— que el actor John Cassavetes puede ser uno de los mejores cineastas americanos surgidos en los años 60, tal vez el que, con Martin Scorsese, da prueba en estos días de una mayor vitalidad y de un más asombroso talento visual; tiene, además, sentido del ritmo, de la música y del valor de la luz, y es un gran director de actores. Parece rodar febrilmente con pasión y nervio, y no con esa aplicación, entre astuta y timorata, que distingue a muchos «neoclasicistas» de sus presuntos o proclamados modelos. Nada tiene que ver la furia de Mean Streets (Malas calles, 1973) o Taxi Driver (1976) de Scorsese, o de la primera media hora de Gloria, con la violencia excesivamente sensata y calculadora, cuando no esteticista, del Saint Jack (1979) de Bogdanovich o del —por lo demás excelente— Days of Heaven (Días del cielo, 1978) de Malick, no digamos del siniestro Fingers (Melodía para un asesinato, 1978) de Toback; nada la emoción, la angustia y el humor de Alice Doesn’t Live Here Anymore (Alicia ya no vive aquí, 1974) o New York, New York (1977) de Scorsese, o de Minnie and Moskowitz (Así habla el amor, 1971) de Cassavetes, con el sentimentalismo hábilmente dosificado de Kramer vs. Kramer (1979) de Robert Benton, An Unmarried Woman (Una mujer descasada, 1978) de Mazursky o tantas otras películas en el fondo blandas y asépticas.
Habría que relacionar a Cassavetes, además de con Scorsese —por el nervio de su puesta en escena y sus constantes hallazgos plásticos— con otro actor convertido en gran director, el profundo y durísimo Paul Newman de Rachel, Rachel (Raquel, Raquel, 1968), Sometimes a Great Notion (Casta invencible, 1971) y, sobre todo, The Effect of Gamma Rays on Man-in-the-Moon Marigolds (El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas, 1972), para tratar de comprender por qué Gloria, que empieza tan bien, que tantos valores tiene y que tan atractiva resulta en principio, acaba por ser una película híbrida, decepcionante e incluso preocupante; y hablo de recurrir a comparaciones precisamente porque en España no se conoce la obra de Cassavetes: de Shadows (1959) sólo se vio —hace mucho, en cine-clubs— la segunda versión, en 35 mm. y al parecer suavizada y abreviada, hecha en 1960 por el propio cineasta; Too Late Blues (1961) se vio en TV, en blanco y negro y con un atroz doblaje «centroamericano»; A Child is Waiting (Ángeles sin paraíso, 1962) fue remontada por su productor Stanley Kramer y se ha visto espantosamente doblada (aunque, a mi entender, es notable); A Woman Under the Influence (1974) se ha estrenado, también doblada, en algunos puntos de España, pero no ha llegado a mi alcance y no parece que nadie le haya prestado la menor atención; Minnie and Moskowitz se estrenó en cines de tercera fila —apenas tuvo eco ni críticas y, como Gloria, doblada. Nada sabemos, pues, de Faces (1968), Husbands (1970), The Killing of a Chinese Bookie (1976), Opening Night (1977) ni —si es que existe— One Summer Night (1979), que son, con A Woman Under the Influence y la versión en 16 mm. de Shadows, las películas más afamadas de Cassavetes (hasta tal punto no se sabe de ellas que se ignora su existencia al hablar del cineasta).
El principal fallo de Gloria —tras el error táctico de empezar tan impresionantemente con unas imágenes de Nueva York que superan incluso las que nos ha dado Gordon Willis en Manhattan (1979) y Annie Hall (1977) de Woody Allen o en su propia y sorprendente Windows (Ventanas, 1980)— es que no se atreve a ser simplemente —como, por lo visto, The Killing of a Chinese Bookie— lo que los americanos llaman un thriller y los europeos nos empeñamos en etiquetar como film negro; nada tengo que objetar —aunque no sea precisamente una novedad, desde Made in U.S.A. (1969) de Godard a Écoute voir… (1978) de Hugo Santiago —a que al protagonista sea una mujer, dado que no puede acusarse de oportunismo a Cassavetes, siempre interesado por las mujeres y en especial por la suya, la espléndida Gena Rowlands, que sabe ser, además, tan dura como Humphrey Bogart; lo que sí me molesta —pese a mi entusiasmo por La isla del tesoro de Stevenson y sus derivaciones cinematográficas Moonfleet (1955) de Lang, The Night of the Hunter (1955) de Laughton, A High Wind in Jamaica (Viento en las velas, 1965) de Mackendrick, y hasta Que la bête meure (Accidente sin huella, 1969) de Chabrol, o Shoot Out (Círculo de fuego, 1971) y True Grit (Valor de ley, 1969) de Hathaway— es la creciente importancia en la narración de un niño que encuentro detestable, el llamado John Adames, que manifiestamente irrita tanto a Gloria Swanson (Gena Rowlands) como a un servidor, lo que hace artificial e inverosímil la relación que acaba por establecer entre ellos el guión, totalmente impuesta desde fuera y en contradicción tanto con el personaje como con la interpretación de la protagonista, para llegar a un abominable y ultracursi final en blanco negro y ralentí en el que el niñito y la mujer dura se abrazan al son de una musiquilla sensiblera.
Queda, además de la espléndida presentación de Nueva York —con una luz, una mugre, unas paredes descascarilladas, etc., realmente inolvidables y llenas de sabor—, y el impecable y brutal comienzo —con el asesinato de toda la familia del niño—, la habilidad y el empuje con que Cassavetes hace avanzar el relato —incluso cuando la historia se empantana y se hace repetitiva, una vez que se ve que no van a lograr salir de Nueva York, que la Mafia está en todas partes y que no hay escapatoria que valga ni trato posible—, mezclando sabiamente las tradiciones narrativas del género con su peculiar sentido de los encuadres aparentemente «descuidados» y su afición al montaje entrecortado y elíptico; queda, por supuesto, la figura amarga y sólida como una roca de Gena Rowlands —que sería capaz de decir sin pestañear los diálogos de John Wayne en Río Rojo o Centauros del desierto, y hacer que nos lo creyésemos—; quedan algunos comparsas, los cuadros de los títulos de crédito, algunos pedazos de la música de jazz-latinoamericana de Bill Conti (cuando es meramente ambiental y sirve para dar el tono, no cuando subraya o comenta), varios centenares de planos prodigiosamente iluminados por Fred Schuler… y sobran, junto con el niñito de marras, ciertos excesos poco serios, que delatan la tentación de tratar del género con condescendencia y de aclarar que Cassavetes no se cree lo que cuenta y es consciente de su inverosimilitud. En resumen, un film muy interesante, aunque fallido por culpa de un guionista (el propio Cassavetes) que, demasiado deseoso de hacer un buen regalo a una actriz (su esposa), se ha dedicado a poner obstáculos al director (él mismo). Esperamos, al menos, que Gloria tenga éxito suficiente como para animar a alguien a traernos Faces, Husbands, A Woman Under the Influence, The Killing of a Chinese Bookie, Opening Night y —si existe— One Summer Night, a ser posible en V.O.
En “Dirigido por” nº 78, diciembre-1980
