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Marilou Diaz-Abaya

Programa 2: Karnal (1983)

JUEVES 27 NOV / 17:30h
FILMOTECA DE CANTABRIA

Karnal

Karnal (1983), dirigida por Marilou Diaz-Abaya, cierra su trilogía informal sobre la mujer filipina, iniciada con Brutal (1980) y Moral (1982). A diferencia de sus predecesoras, que se desarrollan en el contexto urbano de la ley marcial, Karnal sitúa su narrativa en la provincia filipina de la década de 1930, durante la era colonial estadounidense. Esta elección de ambientación permite a la directora explorar temas de patriarcado, violencia y trauma heredado en un entorno rural, ofreciendo una perspectiva única dentro de su filmografía.

La película narra la historia de Narcing (Phillip Salvador) y Puring (Cecille Castillo), una pareja recién casada que regresa al pueblo natal de Narcing, Mulawin. Allí, se enfrentan a la tiranía de Gusting (Vic Silayan), el patriarca de la familia, cuya influencia y control sobre su hijo desencadenan una serie de tragedias familiares. La narrativa se enriquece con la presencia de una narradora, interpretada por Charito Solis, que ofrece una perspectiva externa sobre los eventos, añadiendo una capa de complejidad a la historia.

La dirección de Diaz-Abaya se caracteriza por su enfoque en la atmósfera opresiva del pueblo y la representación de las dinámicas familiares disfuncionales. La cinematografía de Manolo Abaya utiliza encuadres cerrados y una iluminación tenue para reflejar la claustrofobia emocional de los personajes. La música de Ryan Cayabyab complementa la tensión narrativa, subrayando los momentos de conflicto y desesperación.

Las interpretaciones del elenco son destacables, con Phillip Salvador y Cecille Castillo ofreciendo actuaciones conmovedoras que capturan la lucha interna de sus personajes. Vic Silayan, como el dominante Gusting, aporta una presencia intimidante que refuerza la atmósfera de opresión. Charito Solis, en su papel de narradora, proporciona una voz reflexiva que invita al espectador a considerar las implicaciones más profundas de la historia.

Karnal ha sido reconocida por su tratamiento audaz de temas difíciles y su capacidad para provocar reflexión sobre las estructuras de poder y control en la sociedad filipina. La película fue seleccionada como representante de Filipinas para el Mejor Filme Extranjero en los Premios Óscar de 1984, aunque no fue nominada. Su restauración en 2015 por ABS-CBN Film Restoration permitió que una nueva generación de espectadores apreciara esta obra maestra del cine filipino.

En conclusión, Karnal es una película que, a través de su narrativa intensa y su exploración de temas universales, ofrece una visión penetrante de las complejidades de la condición humana. Es una obra esencial para comprender la evolución del cine filipino y el tratamiento de las cuestiones de género y poder en la sociedad.