Filibus (1915) 

Ciclo « Viajes extraordinarios » 

FILIBUS (1915)

Director: Mario Roncoroni
Guión: Giovanni Bertinetti 
Fotografía: Luigi Fiorio (B&N, 1:1,33)
Reparto: Valeria Creti, Mario Mariani, Cristina Ruspoli, Giovanni Spano, Filippo Vallino
Productora: Corona Film
Distribuidora: Corona Film
Duración: 76 min.

Filibus

Filibus es una película de aventuras muda producida en Italia en 1915, dirigida por Mario Roncoroni y escrita por el futuro autor de ciencia ficción Giovanni Bertinetti. Valeria Creti interpreta al personaje que le da título, una misteriosa pirata celeste que opera a bordo de una aeronave muy avanzada tecnológicamente. Cuando un prestigioso detective sigue su pista, ella empieza con él un elaborado juego del gato y el ratón, deslizándose entre varias identidades masculinas y femeninas para seducir a la hermana del detective y organizar el robo nocturno de un par de valiosos diamantes.

Filibus fue producida por Corona Film, un estudio de corta vida con sede en Turín, que trabajaba con presupuestos relativamente bajos y oscuros repartos. Aunque en su estreno las críticas italianas fueron negativas, Filibus ha sido bien acogida posteriormente por escritores e historiadores del cine, que han destacado su uso pionero de la atracción lésbica, su fluidez en materia de género, y los motivos de ciencia ficción, así como su adaptación creativa de elementos estilísticos de la ficción popular contemporánea. Se ha proyectado en diversos festivales de cine. El Eye Filmmuseum (Amsterdam) guarda una copia en nitrato, y existe un duplicado en Milán.

Producción

En 1914, el distribuidor con sede en Turín Umberto Corona lanzó su propia productora, Corona Film. La compañía produjo 26 títulos antes de su disolución en 1918, en su mayoría películas de aventuras de bajo presupuesto con repartos poco conocidos.

Filibus, una de las propuestas de la compañía para 1915, fue dirigida por Mario Roncoroni, en lo que fue probablemente su debut como director. Roncoroni dirigió a continuación La Nave (1921) en colaboración con Gabriele d'Annunzio, antes de desplazarse a España, donde proseguiría su carrera cinematográfica hasta el final de los años 20. La fotografía fue de Luigi Fiorio. Aunque la sede de la compañía estaba en Turín, sus estudios no fueron terminados hasta la primavera de 1915, así que Filibus y otras producciones de Corona de la época se filmaron en Génova y sus alrededores. El papel titular lo encarnó una actriz poco conocida, Valeria Creti; Cristina Ruspoli (que a veces aparece acreditada erróneamente como Filibus en fuentes secundarias) interpretó a Leonora. Otros intérpretes son Giovanni Spano como Kutt-Hendy, Mario Mariani como el inspector de policía que aparece brevemente hacia la mitad de la película, y posiblemente Filippo Vallino como Leo Sandy (el actor aún no ha sido identificado con certeza).

El guion fue de Giovanni Bertinetti, un escritor conectado con el movimiento futurista en el ámbito de la intelligentsia de Turín; además de guiones de cine escribió historias de ciencia ficción y aventuras para niños, así como guías en las que exponía los ideales futuristas de “valor, audacia y rebelión”. Al escribir Filibus, Bertinetti puede haber estado influido por el impulso de incorporar al futurismo ideales feministas, encabezado por el llamamiento de la escritora francesa Valentine de Saint-Point para que las mujeres se sacudieran la opresión y el letargo para abrazar la actividad e independencia asociadas a los hombres.

Temas

Filibus refleja la moda de los años 1910 de los seriales de acción protagonizados por supervillanos, tales como Fantômas (1913) y Judex (1916) de Louis Feuillade. Las aventuras de Filibus en la película también recuerdan otros seriales tempranos, tales como The Exploits of Elaine (1914), además de las novelas de Arsène Lupin de Maurice Leblanc, y las de Rocambole, un aventurero de ficción creado por Pierre Alexis Ponson du Terrail. (Mientras que el personaje de Filibus se inspiró probablemente en la enorme popularidad de Fantômas, se parece mucho a Lupin en su entusiasmo por desvalijar y desconcertar, y esto más por la emoción que por ninguna recompensa directa). La película también recuerda la película de aventuras de 1913 Protéa, de Victorin-Hippolyte Jasset, protagonizada por una espía que adopta múltiples disfraces (si bien tiene un jefe y un compañero varones, a diferencia de la independiente Filibus).

La película, aunque está basada en motivos y temas ya populares en los seriales de aventuras, los utiliza de formas inusuales; por ejemplo, la trama presiona el género hasta los límites de sus convenciones estilísticas, rayando en el ámbito de la fantasía. El guion también contiene muchas ideas atípicas, desde la mujer pirata celeste con su innovadora aeronave hasta el concepto de una protagonista de la alta sociedad con una naturaleza dual, a la manera de Jekyll y Hyde.

En particular, el personaje de Filibus fue una novedad en el cine de aventuras, al presentar a una mujer todopoderosa con un control total de su vida y sus actos, capaz de desplazarse con la misma fluidez entre las identidades de género que sobre la tierra. Estos temas reflejan una ola de exploración de la identidad de género que surgió entonces en la cultura italiana: por ejemplo, Francesca Bertini acababa de interpretar a un protagonista masculino en Pierrot el pródigo, la moda femenina en las fiestas futuristas había empezado a imitar el estilo masculino, y surgió una pequeña corriente de películas cortas de aventuras con heroínas independientes. En la vida real, los derechos de las mujeres estaban muy limitados en Italia; las mujeres casadas necesitaban el permiso de sus maridos para divorciarse, heredar propiedades o suscribirse a un periódico —una situación dramatizada en las populares películas de divas de la época.

Filibus fue más allá que sus películas coetáneas, no solo por la total independencia de su protagonista y sus atuendos completamente masculinos, sino también por su  crítica total a las apariencias. La escritora americana Monica Nolan señala que, con sus múltiples disfraces, aventuras furtivas y tretas psicológicas, la película difumina la línea que divide ilusión y realidad —de manera tan decidida que “nadie puede adivinar si el cortejo [de Filibus con Leonora] es oportunista, genuino, o una combinación de las dos cosas”.

Estreno y recepción

Filibus fue reseñada por el departamento de censura del Ministerio del Interior italiano el 25 de marzo de 1915, y se proyectó por primera vez en Roma el 14 de abril de ese año. Stefano Pittaluga, que distribuía la película para Corona, lo ofreció como un serial en cinco partes, y también como un largometraje único. Las críticas italianas tempranas de la película no fueron favorables; Monsù Travet, en Film, criticó a Filibus por tomar de Fantômas el motivo del guante, mientras que G. Murè en L'Alba Cinematografica se burló de sus efectos especiales, que calificó de infantiles. Los críticos tempranos tampoco respondieron bien a la trama en su conjunto, que describieron como deslavazada.

La conclusión de la película sugiere la posibilidad de una secuela, pero Italia declaró la guerra a Austria-Hungría un mes después del estreno, lo que supuso un coste dramático para la industria cinematográfica nacional, que posiblemente propició la disolución de Corona Film en 1918. La copia que se conserva de Filibus está en el Eye Filmmuseum (Amsterdam), y existe un duplicado en el Museo Nacional del Cine en Turín. El EYE Film Institute llevó a cabo la restauración digital de la copia en 2017, y colaboró con Milestone Films en el lanzamiento de un DVD en 2019. La investigación que llevó a cabo David Emery para Milestone reveló que Filibus no estaba interpretada por Ruspoli, como se había aceptado previamente, sino por la menos conocida Creti.

La Cineteca di Bologna proyectó Filibus en 1997 dentro del festival Cinema Ritrovato; en el programa se describía la película como “una singular y divertida precursora de las películas de ciencia-ficción”. Cuando el Festival Internacional de Cine de Mujeres de Dortmund / Cologne proyectó la película en 2013, su programa describía a Filibus como “probablemente una de las primeras protagonistas lésbicas de la historia del cine”. Un festival de cine de la filmoteca de Yugoslavia, en el que Filibus se proyectó en 2015, también comentaba su pionera exploración del lesbianismo, al denominar a Filibus la primera “chica mala” lesbiana del cine. En 2017, la restauración del EYE Film Institute se proyectó en el Festival de Cine Mudo de San Francisco, acompañada por la Mont Alto Motion Picture Orchestra. En sus notas al programa, Monica Nolan llama a la protagonista “única en su especie”, añadiendo: “los efectos especiales son encantadoramente baratos, pero ¿a quién le importa, cuando la acción es tan rápida y tan divertida?”

En una crítica de la película de 2014, Claude Rieffel alabó a su “elegante y huidiza mujer pirata” (élégante et insaisissable femme pirate), diciendo que la capacidad de Filibus para cambiar de una identidad masculina a una femenina hacía del personaje una “campeona del transgénero mucho antes de que se acuñara el término” (championne avant l'heure du trans-genre). La escritora sobre arte y performance Imogen Sara Smith, en un ensayo aparecido en Film Comment sobre el festival de San Francisco de 2017 observó que la película “pasa volando sobre una trama fresca y deliciosamente absurda, con una efervescente ligereza de toque”, subrayó la “grácil androginia y la furtiva alegría” de la interpretación de Creti, y los motivos feministas de la trama. Según Smith, “en un verano en el que Wonder Woman ha sido ensalzada en algunos medios como un hito para las mujeres en el cine, se podría perdonar a las personas que pudieron ver Filibus (1915) en el Festival de Cine Mudo de San Francisco por preguntar con sorna si el cine ha llegado por fin adonde estaba hace un siglo.”

En su obra autobiográfica Balão cativo (1973), el escritor brasileño Pedro Nava describe Filibus como una película de "enorme importancia" (da maior importância), alabando la fluidez de género y los aspectos míticos de la protagonista, así como el uso innovador de los temas de ciencia ficción.

Las múltiples caras de FILIBUS (1915)

¿Quién es Filibus? dice un anuncio de esta aventura criminal punk de la era de la máquina de vapor. Para los personajes de la película, la misteriosa identidad de la pirata del aire es lo que impulsa la acción. Las preguntas sobre la identidad de Filibus continúan fascinando a los modernos estudiosos, que analizan el retrato del personaje en términos de género y sexualidad. Incluso la identidad de la intérprete de Filibus no debería darse por sentada, como se ha descubierto recientemente gracias a un diligente y agudo becario.

Conocemos a Filibus disfrazada como una respetable aristócrata, la baronesa Troixmond, cuyo apellido significa “tres mundos” en un francés no estándar. La cosmología hindú describe tres mundos: cielo, tierra y el inframundo. El último está poblado por hermosas doncellas demoníacas. Filibus se desplaza entre tres reinos que reflejan estos mundos. Habitante de los bajos fondos del crimen, vuela por el cielo en su dirigible hacia destinos terrenos en los que comete sus transgresiones.

Filibus aparece en tres personas. Como la formal baronesa Troixmond, se presenta a sí misma adornada de feminidad. Al llevar audaces sombreros de plumas, conserva su vínculo con el cielo. Como Filibus, su vestuario es funcionalmente minimalista, propio de una furtiva pirata aérea. Con el pelo oculto bajo una gorra de repartidor de periódicos, camina a zancadas por su aeroplano en chaqueta y pantalones. Como Conde de la Brive, se convierte en un dandy que corteja a la hermana de su némesis, Leonora.

¿Cuál de estas tres personas es la verdadera Filibus, o las tres son facetas de una personalidad que se revela en la pantalla por su libertad de ser y hacer lo que quiere? Fuera de la pantalla, la sociedad estaba cambiando a medida que se repensaban las costumbres, se experimentaba con la moda, y se discutía el rol de la “nueva mujer”. Según la crítica cultural Elizabeth Carolyn Miller, la “nueva mujer criminal” representa “no las nuevas circunscripciones de la sociedad moderna, sino sus nuevas libertades”.

El personaje del detective Kutt-Hendy representa el viejo orden. Añadiendo una diéreses, Kütt significa cazador en estonio. Hendy proviene del inglés medieval y significa cortés, o amable. La traducción de su nombre como “cazador cortés” parece adecuada. Luchando a favor del bien y la propiedad, pretende restaurar el orden atrapando y desenmascarando a la astuta y huidiza Filibus. Kutt-Hendy, al creer que está siguiendo el rastro de un hombre, ignora hasta qué punto su presa está alterando el orden establecido.

Filibus urde un pícaro plan en contra de su perseguidor, y el público no puede evitar estar del lado de la criminal gracias a la encantadora interpretación de Valeria Creti. Durante mucho tiempo, Creti perdió el crédito de su trabajo. Historiadores respetados como Vittorio Martinelli identificaron erróneamente a Cristina Ruspoli como la actriz principal.

Cuando Milestone Films estaba preparando la distribución de FILIBUS, se encargó al becario David Emery que investigara acerca de la película. Mediante un cuidadoso  examen de MOVING PICTURE NEWS y de la película THE LAST DAYS OF POMPEII (1913), descubrió que Ruspoli no había conquistado los cielos fílmicos en el papel de Filibus. La identificó como la intérprete de Leonora. Localizó a Creti, la verdadera protagonista, que interpretaba un pequeño papel en SIGNORI GIURATO (1916).

Los espectadores de hoy pueden disfrutar de la restauración, la bella copia preparada por Milestone, y el crédito debido a Valeria Creti por su carismática interpretación.

Beth Ann Gallaghe

Traducción de textos: Javier Oliva