Stephen Dwoskin: Film Is...

Early Films 1963-70

MIÉRCOLES 01 DIC / 22:00h
CINE LOS ANGELES - SANTANDER

Alone (1963), 16mm, B&W, sonora, 13 min
Naissant (1964), 16mm, B&W, sonora, 14 min
Chinese Checkers (1965), 16mm, B&W, sonora, 13 min
Soliloquy (1967), 16mm, B&W, sonora, 9 min
Trixi (1969), 16mm, color, sonora, 25 min
‘C’ Film (1970), 16mm, color, sonora, 15 min

Formato de proyección: DCP (nuevas digitalizaciones 2K del British Film Institute, cortesía de LUX)

*Presentación: Alejandro Fernández

Steve Dwoskin nació en 1939, en una familia pobre proveniente de Odessa, en Brooklyn, Nueva York. Contrajo la polio a la edad de 9 años, con secuelas de minusvalía. Después de estudiar bellas artes (con de Kooning y Albers), asistió a la Universidad de Nueva York y la Escuela Parsons de Diseño, y fue habitual del Greenwich Village junto con Andy Warhol, Allen Ginsberg, y Robert Frank. En 1964, obtuvo una beca y se trasladó a Londres, ciudad que se convertiría en su hogar. Dwoskin fue conocido tanto por su faceta de pintor como de artista gráfico, fotógrafo y cineasta. Como pocos otros, ha convertido el cuerpo humano en su tema de estudio especial, ya sean cuerpos bellos como enfermos o deformados, siempre buscando la confrontación con los prejuicios de uno mismo, las inhibiciones y tabúes compartidos por el director, el intérprete y el espectador. Sus películas se caracterizan por el furor en el deseo de saber cómo son los demás, qué pasa por sus mentes y qué es lo que uno mismo provoca en los que le rodean.

Descubrió el cine experimental viendo las películas de Maya Deren, y fue influido por las transgresoras películas underground de Jack Smith y Ron Rice. Más tarde publicó sobre este género el libro Film is…, escrito en un estilo muy personal y activista, en una época en que la policía llevaba a cabo frecuentes redadas al estilo de la época de la Ley Seca en las salas en que se proyectaban películas experimentales, confiscando y destruyendo las copias, y arrestando a organizadores, cineastas y a veces incluso a miembros del público. Estas películas sobrepasaban los canales de distribución y las normas habituales, y se consideraban inaceptables, tildadas como “pornográficas”.

Después de trabajar como fotógrafo y diseñador gráfico, Dwoskin lo hizo como director artístico para CBS al mismo tiempo que elaboraba sus propias películas. La primera de ellas, Asleep, obtuvo un premio en la Bienal de Venecia. En 1964 se trasladó a Inglaterra con una beca. Se asentó allí y se convirtió en impulsor de un movimiento de cine independiente (la London Film-Makers’ Cooperative). En los años 70 dirigió largometrajes que le dieron fama fuera del movimiento experimental y suscitaron apoyos de cadenas de televisión e instituciones culturales (especialmente la alemana ZDF). Después de trabajar una temporada en documentales subjetivos sobre artistas como el fotógrafo Bill Brandt o la compañía Ballet Nègre, su cine se hizo más introspectivo, al tiempo que su movilidad iba quedando cada vez más limitada.

En su obra, la división geográfica entre Nueva York y Londres tiene correspondencia con una división entre un periodo verdaderamente experimental (que juega con los componentes de la película, encuadre y voz en off, cadencia y repetición), y un periodo más complejo desde el punto de vista dramático y narrativo.

Pero toda la obra de Dwoskin constituye un intento de explorar el motivo del voyeurismo y la relación con el Otro, al que la cámara humana de Dwoskin trata de aproximarse, o de apropiarse, pese a su falta de movilidad, añadiendo así una nueva dimensión táctil a la forma de mirar de la cámara (…) Todas sus películas tempranas (Alone, Trixi, Moment, Times For) deconstruyen sutilmente la convención de la mirada masculina que más tarde, en el contexto de los estudios de género, se asociaría al cine “convencional”. De hecho, fue un debate acerca de Dwoskin (con el que ella mantenía una relación de amistad) lo que condujo a Laura Mulvey a sentar los fundamentos de esta perspectiva en un texto que se ha convertido en una lectura esencial en el campo de los estudios de género.

François Albera

Alone (1963)

Alone es una destacada incursión en la proyección de sensaciones y sentimientos de soledad, atemporalidad e identidad sensual. La película presenta momentos como notas transitorias de cualquier vida, pero, en lugar de registrarlos con una desesperación pasiva, protesta contra una cultura tradicional que es incapaz de enfrentarse a momentos como estos, y los elude como triviales y obscenos. – S.D.

Naissant (1964)

Naissant… expone el estar sola con los propios pensamientos. El tiempo y los pensamientos íntimos de ella solo se descubren pasando tiempo con ella en la película. – S.D.

Chinese Checkers (1965)

Dos mujeres juegan a las damas chinas. A mitad de la película, las mujeres se transforman mediante máscaras, maquillaje y vestidos, y se dejan llevar desde la concentración en el juego a concentrarse en las manos y los ojos de la otra, empezando un juego de seducción y galanteo. Chinese Checkers fue rodada en Nueva York en 1964, justo antes de que Dwoskin se trasladara a Inglaterra. Intervienen Joan Adler y Beverly Grant, y está basada en un relato del poeta y editor americano Harry Joseph Smith (1936-2012).

Soliloquy (1967)

En Soliloquy una chica le da mil vueltas a una relación amorosa frustrada, mientras la cámara recorre sus dedos, su cigarrillo, sus nudillos, sus labios y el espejo de mano en el que se observa. En su oscuro reflejo, un ojo aislado parece algo muerto, sacudido por un tic; la separación entre su cuerpo y sus pensamientos verbalizados se convierte en una extraña bilocación de conciencia; hacia el final, un avión zumba por encima. – Raymond Durgnat

Trixi (1969)

Trixi es la versión más convulsa de Dwoskin de su motivo recurrente: la confrontación de una chica solitaria con la cámara. Filmada en una sesión continua de 8 horas, Trixi registra las reacciones de Beatrice Cordua ante esta situación, desde la timidez, el miedo y el retraimiento del principio, pasando por los coqueteos y gesticulaciones, hasta la entrega desnuda y el agotamiento final… La cámara se mueve mucho; a menudo enfrentándose a la chica en primeros planos extremos, a veces bajando en picado desde arriba, a veces tratando de “recapturarla”… La cámara misma es el objeto del deseo erótico, [en] el sentido de que la performance, con sus movimientos imperceptibles de auto-exposición sin defensas, es una respuesta a su mirada fija. Claramente, la forma de la película viene dictada por la reacción de la performer. Beatrice Cordua se revela como el motivo más expresivo de Dwoskin hasta la fecha, y la película, en correspondencia, se “abre”, con la cámara optando por estrategias de respuesta directa. – Tony Rayns

C-Film (1970)

Dos mujeres en un salón: fuman, juegan a las cartas, escuchan la radio. Como sucede a menudo en las películas de Dwoskin, el uso de máscaras, maquillaje y vestidos permite a los personajes que jueguen a transformarse a sí mismas. Rodada en color, C-film está llena de la energía del swinging London. En la segunda parte, las mujeres parecen estar viendo los copiones de la película en una mesa de montaje. “Estamos haciendo una película”, las oímos decir. Como señala Dwoskin, “C-film se pregunta hasta qué punto la actuación es actuación”: una pregunta recurrente en el cine de Dwoskin. Producida por Alan Power, con Esther Anderson y Sally Geeson.

Traducción de textos: Javier Oliva