Cineinfinito #120: Howard Guttenplan

CINEINFINITO / Centro Cultural Doctor Madrazo
Viernes 10 de Enero de  2020, 18:00h. Centro Cultural Doctor Madrazo
Calle Casimiro Sainz, s/n
39004 Santander

Programa: 

New York City Diary ’74 (1974), 16mm,  color, silente, 15 min.
European Diary ’78 (1978), 16mm, color,  silente, 13 min.
San Francisco Diary ’79 (1979), 16mm, color, silente, 9 min.

Formato de proyección: HD (nuevos transfers digitales en primicia para esta sesión)

Agradecimiento especial a Jerry Tartaglia, Bruce MeislerEmmanuel LefrantDavid Baker.


Howard Herman Guttenplan nació en Brooklyn el 6 de abril de 1934. Hijo de Henry y Shirley Guttenplan. Se interesó por el cine desde muy temprano, y recuerda haber ido a Manhattan para ver las “películas underground” sobre las que había leído en The Village Voice.

Se graduó en la universidad en la Abraham Lincoln High School, asistió a Cooper Union y sirvió en la Marina durante la Guerra de Corea.

Guttenplan se unió al Millennium Film Workshop (Taller de Cine Millennium) en 1967, dos años después de que fuera fundado por St. Marks Church-in-the-Bowery y la New School como parte de un programa federal de lucha contra la pobreza. Guttenplan fue el director ejecutivo desde 1971 hasta su jubilación en 2011.

Guttenplan, que luchó por mantener a flote esta organización sin ánimo de lucro, dijo que su objetivo era ofrecer “películas muy personales de personas que trabajan sin grandes equipos o presupuestos, con la misma independencia que un pintor o un poeta”, y “atraer a los artistas de cine tanto como al público”.

Amy Taubin, crítica de Artforum y otras publicaciones, escribió en un correo electrónico que el legado de Guttenplan “está en los cientos de películas y vídeos que pudieron hacerse gracias al acceso barato al equipo de Millennium, y en los miles de espectadores inspirados por casi 40 años de proyecciones de películas experimentales, siempre con la presencia de los autores”.

Alister Sanderson escribió sobre las películas de Guttenplan, en las notas del Foro de Cine de Pasadena en 1977, que su arte combinaba dos pasiones infantiles: el coleccionismo y el ejercicio físico.

“En su trabajo gráfico, muy relacionado con el collage y el hallazgo de objetos, solo la primera de ellas podía cumplirse; pero en el cine pudo cumplir ambas en un movimiento tonificante a través del espacio en busca de materiales”, escribió Sanderson. “Y el movimiento, registrado en el celuloide, podía convertirse a su vez en un objeto encontrado”.

Howard Herman Guttenplan was born in Brooklyn on April 6, 1934, to Henry and Shirley Guttenplan. He was interested in film early on, and recalled going to Manhattan to see “underground films” that he had read about in The Village Voice.

He graduated from Abraham Lincoln High School, attended Cooper Union and served in the Navy during the Korean War.

Guttenplan joined the Millennium Film Workshop in 1967, two years after it was founded by St. Marks Church-in-the-Bowery and the New School as part of a federal antipoverty program. Guttenplan was the executive director from 1971 until he retired in 2011.

Guttenplan, who struggled to keep the nonprofit organization afloat, said its goal was to offer “very personal films by individuals working without large crews or budgets with the same kind of independence as a painter or a poet,” and to “appeal to film artists as well as audiences.”

Amy Taubin, a critic for Artforum and other publications, wrote in an email that Mr. Guttenplan’s legacy “is in the hundreds of films and videos that were made thanks to cheap access to Millennium’s equipment, and in the thousands of viewers who were inspired by nearly 40 years of experimental movie screenings, always with the makers in attendance.”

Alister Sanderson wrote of Mr. Guttenplan’s films, in the notes of the Pasadena Film Forum in 1977, that his art combined two childhood passions, collecting and sports.

“In his graphic work, much involved with collage and object-finding, only the first of these could be fulfilled; but in film he could fulfill both in an exhilarating movement through space in search of materials,” Mr. Sanderson wrote. “And the movement, registered in celluloid, could itself become a collected object.”


New York City Diary ’74 (1974)

«Guttenplan utiliza el término «diario» de una forma que le es propia. No hay ninguna duda de que esta película no es un diario como los que hacía Jonas Mekas. Contiene poco (por no decir nada) de mensaje emocional o autobiográfico. Su interés se centra en objetos estáticos que no remiten en absoluto a la vida del cineasta. El New York City Diary 74 está lleno de colores y texturas sobre todo abstractas. (…) Guttenplan disloca la visión del espectador por medio de una permutación perpetua de las superficies. El campo de visión de la película puede pasar, de manera imprevisible, de una pequeña superficie de ladrillos a un cielo nublado que se extiende sobre varios kilómetros. La intensidad de los colores y los motivos permanece constante, mientras que el espacio fotografiado cambia por completo. Estas fluctuaciones amplifican el sentimiento de desunión que nos procuran estas visiones fugitivas de las cosas.» Scott Hammen.

«Guttenplan emploie le terme de «diary» (journal) d’une manière qui lui est particulière. En fait, ce terme peut prêter à confusion. Il ne fait aucun doute que ce film n’est pas un journal comme ceux que fait Jonas Mekas. Il contient peu, pour ainsi dire pas du tout, d’imagerie au message émotionnel et autobiographique. Son intérêt réside dans les objets statiques qui ne nous renseignent en rien sur la vie du cinéaste. Le NEW YORK CITY DIARY ’74 est rempli de couleurs et de textures le plus souvent abstraites. (…) Guttenplan disloque la vision du spectateur par une permutation perpétuelle des surfaces. Le champ de vision du film peut, d’une manière imprévisible, passer d’une petite surface de briques à un ciel nuageux recouvrant plusieurs kilomètres. L’intensité des couleurs et des motifs restant constante tandis que l’espace photographié change du tout au tout. De telles fluctuations amplifient le sentiment de disjonction qui nous est procuré par des visions fugitives des choses.» Scott Hammen.


European Diary ’78 (1978)

Filmada en el sur de Francia y en París a finales de agosto y principios de septiembre de 1978.
«Una idea por cada plano, el brillante diario de un ojo.» Dominique Noguez

Filmé dans le sud de la France et à Paris à la fin du mois d’août et au début du mois de septembre 1978.
«Une idée à chaque plan, le brillant journal d’un oeil.» Dominique Noguez.


San Francisco Diary ’79 (1979)

Una semana de noviembre de 1979, el tiempo pasado en la casa de Carmen Virgil. Probablemente la última de la serie de los diarios.
«Después de haber visto el programa completo, uno sale sin ningún recuerdo preciso de los lugares de rodaje, más bien con la sensación de que acaba de experimentar el viaje de un ojo a través del espíritu.» B. Cowan.

Une semaine en novembre 1979, le temps passé dans la maison de Carmen Virgil. Probablement le dernier de la série des journaux.
«Après avoir vu un programme entier, on sort sans aucune mémoire précise des lieux de filmage, mais plutôt avec la sensation que l’on vient d’éprouver le voyage dans l’esprit d’un oeil.» B. Cowan.


Traducción de los textos: Javier Oliva