Cineinfinito #31: Robert Fulton

CINEINFINITO / Cine Club Filmoteca de Cantabria
21 de Octubre del 2017, 17:00h Filmoteca de Cantabria
Calle Bonifaz, 6
39003 Santander

cineinfinito

Programa:

Path of Cessation (1974) 16mm, color, sound, 55 min.

Formato de proyección: HD

(Agradecimiento especial a Douglas Kahan y The Robert E Fulton III Collection)


Robert Fulton es un artista de rara complejidad y profundidad. Uno utiliza el término “artista” para Fulton sólo por falta de una palabra mejor. Los alemanes podrían llamar a Fulton un Lebenskunstler, un “artista de la vida”, porque su verdadera forma de arte es su propia vida, no sólo sus enigmáticas, obstinadamente mudas fotografías, su lírica cinematografía aérea, sus películas laberínticas, su prosa densa, desafiantemente poética y resueltamente metafísica. Fulton es un malabarista y un combinador, combinando ideas e imágenes que en realidad no casan bien juntas consiguiendo nuevas definiciones de lo que bien podría casar bien junto”. –Lito Tejada-Flores

“Bob Fulton fue mi profesor en Chicago en el Instituto de Arte de Chicago y la primera vez que lo vi fue alrededor de 1975. Durante mis muchos años como estudiante de cine sólo puedo contar dos profesores que tuvieran un profundo efecto sobre mí y Bob fue uno de ellos.

“Supongo que uno llamaría a Bob un profesor de cine espiritual… él nunca me enseñó cosas como el número f, o cómo empalmar… en lugar de eso me mostró cómo “ver”, y cómo liberar el pensamiento durante la filmación sin unirlo ni al pensamiento ni a la filmación. Bob también me enseñó la importancia de, como diría él, lo que crea un buen plano, y si puedes llegar a capturar un buen plano, entonces puedes crear miles y antes de que los sepas tienes una película. Estas son las lecciones que ahora imparto a mis estudiantes de cine.

“Recuerdo el primer día en el que entré en la clase del SAIC que Bob estaba impartiendo, él sonreía con una enorme sonrisa y acababa de ver los 100 pies de un rollo de 16mm en blanco y negro de un estudiante. Había encontrado varios planos o series de planos que lo habían entusiasmado y habló sobre ello durante mucho tiempo y alentó al estudiante a rodar otro rollo de película explorando aquellos elementos visuales que había descubierto en el primer rollo. Bob sugirió que el estudiante filmara un rollo de película por semana, y cuando el estudiante dijo que no podía permitírselo, Bob le dio cien pies de película, y dijo que le daría al estudiante un rollo por semana con la condición de que lo filmara y lo trajera a clase en cada sesión.

“Bob continuó la clase así durante unas 6-7 horas sin tomar un descanso, y después de la clase nos invitó a todos a ensaladas y bebidas a su costa… y a hablar de filosofía con la mayoría de nosotros…

“Otra cosa que era increíble de Bob era el lenguaje que empleaba. Hablaba cuidadosamente escogiendo cada palabra, como un importante plano de una película, y cada palabra parecía estar cargada de significado, como sus películas. Era casi como si el discurso diario fuera un poema filmado de las clases… que me hizo repensar mis propios conceptos del arte de la percepción y de la vida.

“Nunca había experimentado una clase como esa y seguí yendo cada semana. Algunos de mis colegas en esa época eran Allan Ross (fundador de Cineastas de Chicago) y Barbara Kossy (fotógrafo). Al final, Bob y yo tuvimos una estrecha relación y lo invité a San Francisco como jurado de un festival de cine y a ser artista invitado en el San Francisco Art Institute en 1980.

“Visité su casa y estudio en Newtown, vi sus nuevas películas y tuve que rogarle que me dejara llevarlas de nuevo a SF para distribuirlas con Canyon Cinema…

Recuerdo una vez que estaba visitando a parientes en Albany, N.Y., y llamé a Bob para presentarme y él quería que viera alguno de sus nuevos trabajos. Me comentó que era imposible llegar de Albany a Newtown en coche y que vendría en su avión a recogerme. Me pidió que mirara por la ventana y describiera las formaciones de nubes… para ver si era posible aterrizar el avión y despegar de nuevo, a continuación, nos encontramos en el aeropuerto de Albany y volamos a Newtown…

“Ahora el espíritu de Bob sigue viviendo no sólo en el excitante cine que creó, sino también dentro de todos y cada uno de nosotros que lo conocimos y experimentamos su presencia…

“El espíritu no muere jamás…” leído en Aspen, Colorado, ante el monumento de Robert Fulton –Dominic Angerame

“El uso de imágenes superpuestas por Bob nos lleva a nosotros, a los espectadores, a un nuevo mundo de la visión, deslumbrante, impresionante y estimulante al mismo tiempo. El empleo de la cinematografía aérea es deslumbrante. Quedamos cautivados por el paisaje en el que vuela tan bajo con su avión que casi podemos tocar los Andes o las gargantas del gran Suroeste de los Estados Unidos.

El hecho de que las películas de Robert Fulton no hayan sido lanzadas al público en general en una versión en DVD es tan trágico como la pérdida de su vida. El espíritu de Bob sigue vivo en sus películas y siento que el mundo merece ser elevado e iluminado por su imaginería.” –Dominic Angerame

“Cuando empecé a recibir clases de cine experimental en 1984, no tenía ni idea de qué esperar en términos de habilidad e inspiración artística. En un corto período de tiempo me di cuenta de que entre los muchos cineastas calificados que hay por ahí, sólo quería ver películas de Pat O’Neill, Bruce Conner y Robert Fulton. Recuerdo la primera vez que vi ‘Path of Cessation’, y me quedé estupefacto por la extraordinaria sensibilidad del cineasta. Yo era un cineasta y estudiante pobre, pero (ya entonces como ahora) quería poseer la copia de la película. Me inspiró a sacar mi cámara de Super8 mm y tratar de imitar el estilo cinematográfico de Fulton. Entonces no tenía ni idea de cómo había logrado estos vívidos retratos de cosas sencillas con tal inmediatez y brillantez casual. Y ahora que soy profesor de cine en 16 mm, las películas de Robert siempre forman parte de mi programa de proyección y de las prácticas de cinematografía. Sus trabajos generan constantemente las más vivas discusiones sobre su maestría técnica y el generoso volumen de contenido.

“Después de casi 20 años de enseñanza con las obras de Robert Fulton, es mi opinión que su trabajo sigue siendo relevante para las prácticas cinematográficas contemporáneas, creo que su trabajo debería estar en la biblioteca de cualquier escuela o fabricante individual que se tome en serio el empleo de las películas de cineastas estadounidenses para inspirar a generaciones de futuros cineastas.” –Alfonso Álvarez

Las películas de Robert Fulton casi están más allá de la descripción verbal. Son realmente una experiencia visual. Bob fue uno de mis primeros profesores de cine y tuve la suerte de tener un mentor artísticamente tan talentoso. Sus películas son totalmente dignas de ser preservadas y transferidas a la tecnología digital para que finalmente su obra pueda ser compartida con el mundo. Como profesor de cine y cineasta he sido testigo de primera mano de la reacción de las personas cuando ven su trabajo. Mis estudiantes se han quedado asombrados, después de experimentar Path of Cessation, se han quedado totalmente hipnotizados al ver su trabajo de cámara y ser testigos de la poesía de la imagen de un periódico mecido al viento, o la textura de una tapa de alcantarilla. Están realmente sorprendidos por su uso visceral del celuloide, ya sea el rico contraste del negro y blanco o los impresionantes colores que recorren sus películas como la paleta de un pintor.

“Bob Fulton was a teacher of mine in Chicago at the Chicago Art Institute and the first me him around 1975, During my many years as a film student I can only count two teachers who had a profound affect upon me and Bob was one of them.

“I guess one would call Bob a spiritual film teacher….he never taught me stuff like f stops, or how to splice…instead he showed me how to “see”, and how to release thought into the shot without attachment to either the thought or the shot. Bob also taught me the importance of what he would say is creating that one good frame, and if you could can capture one good frame, then you can create thousands and before you know it you have a created a film. These lessons I now impart to my film students.

“I remember the first day I walked into the SAIC class that Bob was teaching. He was smiling with a huge grin and had just finished watching a student’s 100 feet of 16mm black and white camera roll. He had found several frames or series of frames that excited him and he would talk about it for a great length and encouraged the student to shoot another roll of film exploring those visual items that were discovered on the first roll. Bob suggested that the student shoot a roll of film a week, and when the student said he could not afford to this, Bob gave him a 100 feet of film, and said he would give the student a roll of week on the condition that he film with it and brought it class each session.

“Bob continued the class like this for about 6-7 hours without taking a break, and after class would invite us all out for salads and drinks at his expense…and talk philosophy with most of us….

“The other thing that was amazing about Bob was the language that he used. He would talk carefully choosing each word, like an important film frame, and each word seemed to be dense with meaning like his movies. It was almost as if his everyday speech was a film poem of sorts……..that made me re think my own concepts of perception art and life.

“I had never experienced a class such as that and continued to go each week. Some of my colleagues at that time included Allan Ross (founder of Chicago Filmmakers) and Barbara Kossy (photographer). Eventually me and Bob became close and I invited him to San Francisco to judge a film festival and be a guest artist at the San Francisco Art Institutein 1980.

“I would visit his home and studio in Newtown, watch his new films and had to beg him to let me take them back to SF to put into distribution with Canyon Cinema…..

I remember the time I was visiting relatives in Albany NY and called Bob to check in and he wanted me to see some new work. He mentioned that it was impossible to get from Albany to Newtown by car and he would come in his plane a pick me up. He asked me to look out the window and describe the cloud formations….to see if it was same to land the plane and take off again, he then met me at the Albany airport and we flew on to Newtown…..

“Now Bob’s spirit lives on in not only the exciting cinema that he created, but also inside each and every one of us who knew him and experienced his presence…..

“Spirit don’t ever die……” read in Aspen, Colorado at Robert Fulton’s memorial Dominic Angerame, Filmmaker.

“Bob’s use of superimposed imagery takes us, the viewers, into a new world of sight. Dazzling, breathtaking, and exhilarating all at the same time. His use of aerial cinematography is breath taking. We become captivated by the landscape where he flies his aircraft so low we can almost touch the Andes or the gorges of the great Southwestern United States.

The fact that Robert Fulton films have not been released to the general public in a dvd version is as tragic as his loss of life. Bob’s spirit lives on in his films and I feel that the world deserves to be uplifted and illuminated by his imagery.”-Domnic Angerame, filmmaker, Professor

“When I started taking experimental filmmaking classes in 1984 I had no idea what to expect in terms of skill and inspired artistry. In a short period of time I realized that among the many skilled filmmakers out there, I only wanted to see films by Pat O’Neill, Bruce Conner and Robert Fulton. I recall the first time I saw ‘Path of Cessation’, and being dumbstruck by the extraordinary sensitivity of the filmmaker. I was a poor student filmmaker, but (then as now) I wanted to own the print of the film. I was inspired to take my Super8mm camera out and try to mimic Fulton’s cinematic style. I had no idea then how he had achieved these vivd portrayals of simple things with such immediacy and casual brilliance. Now that I’m 16mm film teacher, Robert’s films are always a part of my screening schedule and filmmaking practice. His works consistently generate the most lively discussions about his technical mastery and the generous volume of content.

“After nearly 20 years of teaching with the works of Robert Fulton, it is my opinion that his body of work is still relevant to contemporary filmmaking practices. I believe that his work should be in the library of any school or individual maker who is serious about using films by American filmmakers to inspire generations of future filmmakers.”-Alfonso Alvarez, Filmmaker, Teacher

The films of Robert Fulton are almost beyond verbal description. They are truly a visual experience. Bob was one of my first film teachers and I was truly lucky to have such an artistically talented mentor. His films are totally worthy of preservation and transfers to digital technology so that finally his work can be shared to the world. As a film teacher and filmmaker I have witnessed first hand people’s reaction when they see his work. My students have sat in awe, after experiencing the Path of Cessation, they have become totally mesmerized when they see his camera work and witness the poetry of the image of a newspaper blowing in the wind, or the texture of a man hole cover. They are truly astonished by his visceral use of the celluloid whether it be the rich high contrast black and white or the stunning colors that run through his films like a painter’s palette.


Path of Cessation (1974)

“Una transición desde un estudio estático de un patio del Nepal a un collage en remolino de exóticas superposiciones. Esta es una película increíble”. – Calvin Ahlgren, San Francisco Chronicle

“No se nos engaña con la creencia de que hemos visitado el Tíbet por poderes.” Eso es lo maravilloso de tus obras, Bob: que sabes, siempre, sea cual sea la parte del mundo en la que rebotes la luz, que estás en tu propio patio trasero… aunque todas estas criaturas extrañas (y familiares) se mueven a través de ese “patio” infinito de tu mente. Sencillamente maravilloso…. Cada película un crecimiento: todos del mismo espíritu. ¿Qué más puedo decir, salvo… ¡Gracias!?” – Stan Brakhage

“En PATH OF CESSATION la imagen que nos comunica Fulton es altamente desconcertante. En lugar de analizar, o entrar en un diálogo con la cultura tibetana que fotografía, Fulton ha sucumbido a ella, y a través del proceso nos ha presentado una obra de gran superficie, así como de gran belleza formal.

“Fulton parece coreografiar los ritmos de los movimientos dentro del plano en relación con los movimientos de la cámara. Además, su habilidad como montador establece un sentido del ritmo altamente dinámico y cinético en el ritmo mismo de los planos”. – Lucy Fischer, The Soho Weekly Noticias

“A transition from a static study of a Nepalese courtyard to a swirling collage of exotic overlay. This is quite an amazing film.” –Calvin Ahlgren, San Francisco Chronicle

“We are not tricked into the belief that we’ve visited Tibet by proxy. Here is the wonder of your works, Bob: that you know, always, whatever part of the World you bounce light off, you are in yr. own backyard … albeit all these strange (and familiar) creatures move thru that infinite ‘yard’ of yr. mind. How simply wonderful …. Each film a growth: all of the same spirit. What more can I say but … Thanks!” –Stan Brakhage

“In PATH OF CESSATION the image that is communicated to us by Fulton is a highly mystifying one. Rather than analyze, or enter into a dialogue with the Tibetan culture that he photographs, Fulton has succumbed to it, and through the process has presented us a work of great surface, as well as formal, beauty.

“Fulton seems to choreograph the rhythms of movements within the frame in relation to the movements of the camera. Furthermore, his skill as an editor established a highly dynamic and kinetic sense of rhythm in the pacing of the shots themselves.” –Lucy Fischer, The Soho Weekly News

(Traducción de los textos: Óscar Oliva)