Cineinfinito #81: Warren Sonbert

CINEINFINITO / Cine Club Filmoteca de Cantabria
Sábado 26 de Enero de 2019, 16:30. Filmoteca de Cantabria
Calle Bonifaz, 6
39003 Santander

Programa:

Where Did Our Love Go? (1966), 16mm, color, sound, 15 min

Formato de proyección: HD (nuevo transfer digital cortesía de Light Cone)

Agradecimiento especial a Jon Gartenberg y a Light Cone


Warren Sonbert fue una de las figuras fundamentales que trabajaron en el cine experimental estadounidense. Comenzó a hacer películas en 1966 cuando era estudiante en la Universidad de Nueva York y, antes de cumplir los 20 años, la primera retrospectiva de su obra atrajo la atención de un crítico de cine de la revista comercial Variety, que escribió lo siguiente:

“Probablemente, desde que ‘Chelsea Girls’ de Andy Warhol tuvo su primera presentación en la Cinematheque… hace casi un año y medio, ningún evento de cine ‘underground’ ha causado tanta curiosidad e interés en el mundo no ‘underground’ de NY como la proyección durante cuatro días de todas las películas de Warren Sonbert en la nueva ubicación de la Cinematheque, en Wooster St.”

Aunque Sonbert vivió en San Francisco desde principios de la década de 1970, pasó mucho tiempo en Nueva York y viajó con frecuencia, haciendo apariciones personales de sus obras en festivales de cine, museos, cinematecas y otras instituciones culturales de primer orden en todo el mundo. Sonbert enseñó cine en el Instituto de Arte de San Francisco, la Escuela del Instituto de Arte de Chicago y el Colegio Bard. También escribió reseñas de ópera y cine para publicaciones semanales en San Francisco. A lo largo de su vida Sonbert fue distinguido con retrospectivas dedicadas a su carrera en Austria, Francia, Alemania, Noruega y los Estados Unidos, y sus películas individuales están representadas en numerosas colecciones institucionales de los Estados Unidos, Europa y Asia.

El interés apasionado de Sonbert por el cine, la música clásica, la poesía experimental y los viajes se refleja en sus películas. Warren Sonbert vivió una vida completamente comprometida, y las imágenes extraídas de esa vida formaron la materia prima de su expresión artística.

Las primeras películas de Sonbert, en las que capturó el espíritu de su generación, se inspiraron primero en el entorno universitario y luego en los habitantes de la escena artística de Warhol, incluidas las superestrellas René Ricard y Gerard Malanga. En estas narraciones vagamente estructuradas, Sonbert experimentó audazmente con la relación entre el cineasta y los protagonistas a través de movimientos de cámara en mano con coreografías extensas dentro de cada toma. El estado de ánimo de estas películas se moduló aún más mediante los efectos de claroscuro, que se lograron principalmente a través de la iluminación natural (tanto en tomas interiores como en exteriores), combinadas con variaciones entre el material de película sin procesar y el revelado, y el uso de música de rock and roll en la banda sonora.

A fines de la década de 1960, cuando Sonbert comenzó a llevar su cámara Bolex en viajes internacionales, su estrategia cinematográfica cambió para incorporar imágenes de estos viajes junto con secciones de sus películas anteriores. Las obras de Sonbert de este período lo muestran perfeccionando su capacidad para transformar sus primeros experimentos en las obras más logradas de un artista maduro al usar su propia marca distintiva de “montaje polivalente”, una técnica en la que cada toma “se puede combinar con las tomas circundantes a lo largo de muchas dimensiones potenciales”.

Sonbert se basó en sus primeros experimentos en movimiento de cámara, iluminación y encuadre para crear obras maestras de brillante montaje que abarcan no solo su entorno de Nueva York, sino también la esfera más grande de la actividad humana. En estas películas, comentó temas contemporáneos como el arte y la industria, el reportaje de noticias y su efecto en nuestras vidas y la interrelación entre las artes creativas. Sus trabajos tardíos culminaron en montajes sinfónicos (tanto silenciosos como de sonido) que unen los gestos humanos universales en obras singulares de arte de imágenes en movimiento.

Durante su carrera, Sonbert realizó 18 películas. Antes de morir en 1995 estaba trabajando en WHIPLASH. La postproducción de esta película final se completó de acuerdo con las instrucciones específicas de Sonbert por parte del cineasta Jeff Scher. WHIPLASH tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Nueva York en 1997.

Después de la prematura muerte de Warren en 1995, se emprendió un proyecto bajo los auspicios del Proyecto de Bienes para Artistas con SIDA en colaboración con el conservador Jon Gartenberg de restauración de WHIPLASH para que fuera accesible al público, y para preservar toda la obra de este cineasta. En los Archivos de la Academia en Los Ángeles se ha reunido un conjunto completo de negativos para la preservación de las películas de Sonbert.

Las retrospectivas de Sonbert han tenido lugar posteriormente en el Museo Guggenheim (1999), el Museo de Arte Moderno de San Francisco (2000), el Centro Pompidou (2002), el Filmeuseo Austriaco (2005), Anthology Film Archives (2006) y el Archivo Cinematográfico de Harvard (2008).

Las copias de las películas de Sonbert están ahora disponibles para su distribución en Europa exclusivamente mediante Light Cone, la organización que está planeando una nueva gira de las películas de Sonbert a través de cinematecas europeas, festivales y otras instituciones culturales a partir del otoño de 2012.

Jon Gartenberg, Warren Sonbert (1947 – 1995) Biografía

Warren Sonbert was one of the seminal figures working in American experimental film. He started making films in 1966 while a student at New York University, and before he was 20 years old, his first career retrospective drew the attention of the film critic for the commercial trade journal Variety, who wrote that:

“Probably not since Andy Warhol’s ‘The Chelsea Girls’ had its first showing at the Cinematheque… almost a year and a half ago has an ‘underground’ film event caused as much curiosity and interest in N.Y.’s non-underground world as did four days of showings of the complete films of Warren Sonbert at the Cinematheque’s new location On Wooster St.”

Although Sonbert lived in San Francisco since the early 1970s, he spent much time in New York, and traveled frequently, making personal appearances at showings of his works at film festivals, museums, cinematheques, and other leading cultural institutions worldwide. Sonbert taught filmmaking at the San Francisco Art Institute, the School of the Art Institute of Chicago, and Bard College. He also wrote opera and film reviews for weekly publications in San Francisco. Throughout his life, Sonbert was honored by career retrospectives in Austria, France, Germany, Norway, and the United States, and individual films are represented in numerous institutional collections in the United States, Europe, and Asia.

Sonbert’s passionate interest in film, classical music, experimental poetry, and travel is reflected in his films. Warren Sonbert lived a completely engaged life, and the images culled from that life formed the raw material of his artistic expression.

Sonbert’s earliest films, in which he captured the spirit of his generation, were inspired first by the university milieu and then by the denizens of the Warhol art scene, including superstars René Ricard and Gerard Malanga. In these loosely structured narratives, Sonbert boldly experimented with the relationship between filmmaker and protagonists through extensively choreographed hand-held camera movements within each shot. The mood of these films was further modulated by chiaroscuro effects, achieved primarily through natural lighting (in both indoor and outdoor shots), combined with variations in the raw film stock and the exposure and the use of rock-and-roll music on the soundtrack.

In the late 1960s, as Sonbert began to carry his Bolex camera on international trips, his cinematic strategy shifted to incorporate footage from these travels together with sections from his earlier films. Sonbert’s works from this period show him perfecting his ability to transform his early experiments into the more accomplished works of a mature artist by using his own distinct brand of “polyvalent montage”,” a technique in which each shot “can be combined with surrounding shots along potentially many dimensions”.

Sonbert built upon his early experiments in camera movement, lighting, and framing to create brilliantly edited masterworks that encompass not only his New York milieu, but also the larger sphere of human activity. In these films he commented upon such contemporary issues as art and industry, news reportage and its effect on our lives, and the interrelationship between the creative arts. His late works culminated in symphonic montages (both silent and sound) that unite universal human gestures into singular works of moving image artistry.

During his career, Sonbert made 18 films. Before he died in 1995, Sonbert was working on WHIPLASH. The postproduction on Sonbert’s final film was completed according to Sonbert’s specific instructions by filmmaker Jeff Scher. WHIPLASH had its world premiere at The New York Film Festival in 1997.

Following Warren’s untimely death in 1995, a project was undertaken under the auspices of the Estate Project for Artists with AIDS in conjunction with curator Jon Gartenberg to restore WHIPLASH to public view as well as to preserve this filmmaker’s entire body of extant work.. A complete set of preservation negatives of Sonbert’s films are now housed at the Academy Film Archives in Los Angeles.

Sonbert retrospectives have subsequently taken place at the Guggenheim Museum (1999), the San Francisco Museum of Modern Art (2000), the Centre Pompidou (2002), the Austrian Filmmuseum (2005), Anthology Film Archives (2006), and the Harvard Film Archive (2008).

Prints of Sonbert’s films are now available for European distribution exclusively from Light Cone, the organization that is planning a new tour of the Sonbert films throughout European cinematheques, festivals, and other cultural institutions beginning in the fall of 2012.

Jon Gartenberg, Warren Sonbert (1947 – 1995) Biografía

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Warren Sonbert es una de las figuras fundamentales en el cine experimental estadounidense. De talento precoz, tuvo una primera retrospectiva dedicada a su carrera antes de cumplir los 21 años, la cual estableció su reputación como un innovador clave en la contracultura de Nueva York durante los años sesenta. Alentado a dedicarse al cine por Gregory Markopolous, sus primeros trabajos estuvieron poblados por habitantes de la escena de Warhol, como la superestrella René Ricard y Gerard Malanga, así como el crítico de arte Henry Geldzhaler. A menudo caracterizadas como diarios, sus películas prestan mucha atención a los detalles íntimos de su entorno y las relaciones que evolucionaron de su vida en Nueva York y San Francisco, pero también desarrollaron una forma lírica única que trasciende sus detalles cotidianos para explorar nuestra posición humana individual en el mundo en general.

Definido por muchas influencias contrastantes, desde el rock-and-roll hasta la ópera, desde los clásicos melodramas de Hollywood de Douglas Sirk hasta las teorías de montaje de Dziga Vertov, sus películas cuestionan constantemente el mundo que lo rodea y ubican las minucias de la experiencia cotidiana en un marco internacional de gran amplitud. Su complejo estilo de montaje, con cortes rápidos entre diferentes periodos de tiempo, culturas y continentes, crea un cine polifónico que abarca igualmente el cine y los círculos literarios que lo llevaron a una estrecha asociación con la Escuela de Nueva York y los Poetas del Idioma del Área de la Bahía de San Francisco (incluyendo a Michael Brownstein, Larry Fagin y Anne Waldman, así como Carla Harryman y Charles Bernstein). La primera retrospectiva completa de su trabajo en el Reino Unido situará sus obras recientemente restauradas junto a las de compañeros tales como Stan Brakhage, Abigail Child, Nathaniel Dorsky, Gerard Malanga, Gregory Markopoulos, Jeff Scher y Andy Warhol, así como el largometraje de Douglas Sirk Ángeles sin brillo (1957).

Jon Gartenberg, WARREN SONBERT Retrospectiva de un cineasta americano de vanguardia fundamental en la Tate Modern

Warren Sonbert is one of the seminal figures in American experimental film. A precocious talent, he had his first career retrospective before he turned 21 years old, establishing his reputation early as a key innovator in New York’s counter-culture during the 1960s. Encouraged to take up filmmaking by Gregory Markopolous, his early works were populated by denizens of Warhol’s scene such as superstar René Ricard and Gerard Malanga, as well as art critic Henry Geldzhaler. Often characterised as diaristic, his films pay close attention to intimate details of his surroundings and relationships that evolved from his living in New York and San Francisco, but also developed a unique lyrical form that transcends their quotidian detail to explore our individual human position in the world at large.

Defined by many contrasting influences from rock-and-roll to opera, from Douglas Sirk’s classic Hollywood melodramas to the montage theories of Dziga Vertov, his films constantly question the world around him and positions the minutiae of day-to-day experience in an epic, international framework. His complex editing style – cutting rapidly between time periods, cultures and continents – creates a polyphonic cinema embraced equally by film and by literary circles leading to his close association with the New York School and Language Poets from the San Francisco Bay Area (including Michael Brownstein, Larry Fagin and Anne Waldman as well as Carla Harryman and Charles Bernstein). The first complete retrospective of his work in the UK, this series will position newly restored works alongside films by his peers such as Stan Brakhage, Abigail Child, Nathaniel Dorsky, Gerard Malanga, Gregory Markopoulos, Jeff Scher, and Andy Warhol, as well as Douglas Sirk’s feature film Tarnished Angels (1957).

Jon Gartenberg, WARREN SONBERT Retrospective of seminal American experimental filmmaker Tate Modern


Where Did Our Love Go? (¿Adónde fue nuestro amor?, 1966)

Rompecabezas de primer placer: a lo largo de los diversos lugares de la cultura, circa 1966, Nueva York. –Warren Sonbert, Retrospectiva Warren Sonbert, notas del programa. Museo de Arte Moderno, Nueva York, 14-18 de octubre de 1994.

Días de la Factory de Warhol… visitas de serenidad, miradas de Janis y Castelli y Bellvue… Malanga en el trabajo… miradas a Le Mepris y North by Northwest… grupos de rock de chicas y la apertura de una discoteca… un recorrido por lo moderno. Mi segunda película. –Warren Sonbert, Canyon Cinema Film / Video Catalog 7, 1992

Es… una “película casera” editada al azar en la que las personas que más me interesan están inextricablemente vinculadas, fluyen de una a otra… La película trata sobre el glamour de Nueva York… Nueva York es la nostalgia del presente… para la banda sonora utilicé sobre todo rock and roll antiguo, la música más nostálgica que existe. –Warren Sonbert, catálogo Film-Makers Cooperative

Where Did Our Love Go? parece una tarjeta de amor de San Valentín y la despedida de una generación, además de ser simplemente un retrato tierno, distante, preciso, algo elevado y triste. En una imagen breve y emblemática cerca del final, un grupo de niños se acurrucan alegremente en un semicírculo en un sofá, sin tocarse ni separarse por completo, y se puede sentir toda la ambigüedad y la incierta vivacidad de los adolescentes en la calle. Probablemente  nadie lo entienda, pero esto es lo que nos ha revelado Sonbert, en una serie de momentos delicados y conmovedores. Podría ver esta película cientos de veces; me hizo sentir viejo, más viejo de lo que soy, pero también abrió mis ojos y mi corazón. –James Stoller, ‘Películas: Where Did Our Love Go? ‘, Village Voice, 10 de noviembre de 1966

First pleasure romp: along the various venues of culture, circa 1966, New York. –Warren Sonbert, Warren Sonbert Retrospective, program notes. Museum of Modern Art, New York, October 14-18, 1994.

Warhol Factory days…serendipity visits, Janis and Castelli and Bellvue glances… Malanga at work…glances at Le Mepris and North by Northwest…girl rock groups and a disco opening…a romp through the Modern. My second film. –Warren Sonbert, Canyon Cinema Film/ Video Catalog 7, 1992

It is…a randomly edited ‘home movie’ in which the people I care for the most are inextricably linked together, flowing from one to another…The film is about the glamour of New York…New York is the nostalgia of the present…for the soundtrack I used mostly old rock and roll – the most nostalgic music there is. –Warren Sonbert, Film-Makers Cooperative Catalogue

Where Did Our Love Go? feels like both a valentine and a farewell to a generation, as well as being simply a portrait which is tender, distant, accurate, somewhat high, and sad. In one brief and emblematic image near the end a group of kids huddles happily in a semi-circle on a sofa, neither really touching nor completely apart, and you can feel all the ambiguity and the uncertain liveliness of the teenyboppers in the street, the generation probably no one understands but which Sonbert, in a series of tender and moving moments, has revealed to us. I could watch this film a hundred times; it made me feel old, older than I am, but also it opened my eyes and my heart. –James Stoller, ‘Films: Where Did Our Love Go’, Village Voice, Nov 10, 1966


Traducción de los textos: Oscar Oliva