Cineinfinito #87: Pat O’Neill

CINEINFINITO / Centro Cultural Doctor Madrazo
Lunes 15 de Abril de  2019, 18:00h. Centro Cultural Doctor Madrazo
Calle Casimiro Sainz, s/n
39004 Santander

Programa:

Water and Power (1989), 35 mm, color, sonora, 55 min

*Sesión presentada por Julius Richard

Formato de proyección: HD (copia cortesía de Lookout Mountain Studios)

Agradecimiento especial a Pat O’Neill y George Lockwood


Pat O’Neill ha participado en la cultura de Los Angeles desde finales de los años 1960. Padre fundador de la escena del cine de vanguardia de la ciudad, profesor influyente en CalArts y pionero en determinados efectos ópticos, es conocido sobre todo por los cortometrajes que realizó desde principios de los años 60: se trata de ensamblajes de gran intensidad gráfica, reflexivos y hechos de múltiples capas, basados en su dominio de las técnicas de impresión óptica.

En las películas de O’Neill las fronteras se desvanecen, la narración se derrumba y las capas de imágenes atraen al espectador simultáneamente hacia el significado literal y lejos de él. O’Neill ha combinado el metraje encontrado con el montaje experimental y otras técnicas compositivas para crear un lenguaje gráfico cuyo objeto es reunir en el cuadro elementos diferentes, a menudo completamente dispares, en relación mutua. Sus innovadoras técnicas ópticas anticiparon en muchos años nuestro tratamiento digital del paisaje.

Algunas de sus muchas películas vanguardistas producidas entre 1963 y 2006 se consideran clásicos –especialmente “7362” (1967), “Runs Good” (1970), “Saugus Series” (1974), “Water and Power” (1989, “Trouble in the Image” (1996), y “The Decay of Fiction” (2002). “Water and Power”, su primer largometraje en 35 mm, que viaja a través de una California de intensidad visionaria, ganó el Gran Premio del Jurado del Festival de Sundance en 1990 y fue recibido como un hito para los cineastas del futuro. Toda su obra desde esa década ha sido realizada en 35 mm, y en ella resulta esencial el empleo de la impresora óptica.

Ha obtenido atención internacional a lo largo de su carrera, con recientes retrospectivas en Art Basel, el Centro Pompidou, la Tate Modern, y Les Abattoirs / Frac Midi-Pyrénées (Toulouse, Francia).  Además ha recibido el premio Maya Deren del American Film Institute y el premio Persistencia de la Visión del Festival de Cine de San Francisco, así como becas de las fundaciones Guggenheim y Rockefeller, del National Endowment for the Arts, Center for Cultural Innovation, California Community Fund y Creative Capital. En 2004-06, con motivo del 40 aniversario de su obra estática y de imágenes en movimiento, protagonizó dos grandes exposiciones, una en el museo de Arte de Santa Monica y otra en Cornerhouse (Manchester, Inglaterra). En 2008 expuso en la Galería de Rosamund Felsen (Santa Monica, California) sus primeros prototipos para composiciones escultóricas en 3D en el marco de una instalación. Su obra ha sido mostrada en importantes exposiciones históricas, tales como Electric Art (1969, University of California, Los Angeles), 1991 Whitney Biennial of American Art (Nueva York) y Los Angeles 1955-1985: El nacimiento de una capital del arte (2005, Centro Pompidou).

Entre las recientes adquisiciones de su obra por parte de museos, se pueden citar las realizadas por el Berkeley Art Museum y Pacific Film Archive, Hammer Museum, Walker Art Center, y Whitney Museum of American Art. O’Neill está representado por la galería Cherry and Martin Gallery, que en 2015 organizó su primera exposición individual en Europa en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de París (FIAC), así como múltiples exposiciones en su galería 2732.

Pat O’Neill has been deeply involved in Los Angeles culture since the late 1960’s. A founding father of the city’s avant-garde film scene, an influential professor at CalArts and an optical effects pioneer, he is best known for his short works from the early 1960’s onwards which are highly graphic, layered and reflexive assemblages based on a mastery of optical printing techniques.

In O’Neill’s films boundaries fade, narrative collapses and layers of imagery draw the viewer simultaneously towards and away from linear meaning. O’Neill has combined found footage with experimental montage and compositing techniques to create a graphic language that deals with how different, often disparate elements assembled together in the frame relate to one another. His innovative optical techniques anticipated our digital landscape well before its time.

Several of his many avant garde films produced between 1963 and 2006 are considered classics (especially “7362” (1967), “Runs Good” (1970), “Saugus Series” (1974), “Water and Power” (1989, “Trouble in the Image” (1996), and “The Decay of Fiction” (2002). “Water and Power”, his first 35 mm. feature, which journeys through a California of imaginary intensity, was the Sundance Grand Jury Prize winner in 1990 and hailed as a touchstone for filmmaking in the future. All his work from that decade on has been executed in 35 mm and relied upon the optical printer for principal production.

Throughout his career he has gained an international following with recent retrospectives shown at Art Basel, the Centre Pompidou, the Tate Modern, and Les Abattoirs / Frac Midi-Pyrénées (Toulouse, France).  In addition, he has received the Maya Daren Award from AFI and the Persistence of Vision Award from the San Francisco Film Festival along with grants from the Guggenheim and the Rockefeller foundations, the National Endowment for the Arts, the Center for Cultural Innovation, the California Community Fund and Creative Capital. In 2004-06, 40 years of his static work and moving images was the subject of two major exhibitions, one at the Santa Monica Museum of Art and the other at Cornerhouse in Manchester, England.  In  2008 at Rosamund Felsen’s Gallery, (Santa Monica, CA) he displayed his first prototypes for 3-d sculptural composites in an installation setting. His work has been featured in such important historic exhibitions as Electric Art (1969, University of California, Los Angeles) and 1991 Whitney Biennial of American Art (New York) and Los Angeles 1955-1985: The Birth of an Art Capital (2005, Centre Pompidou).

Recent museum acquisitions include Berkeley Art Museum and Pacific Film Archive, Hammer Museum, Walker Art Center, and Whitney Museum of American Art. O’Neill is represented by Cherry and Martin Gallery, who in 2015, organized O’Neill’s first continental European solo exhibition at FIAC as well as multiple shows at their 2732 gallery.


Water and Power (Agua y Energía, 1989)

Water and Power (1989), la obra maestra raramente proyectada de Pat O’Neill, es una delicia tecnológica sobre el terrible desierto creado por el enorme consumo de agua de Los Angeles. O’Neill se centra deliberadamente en las industrias brotadas en torno a Los Angeles, “la ciudad que transformó la tierra en desierto”, que filma mediante técnicas de time-lapse, impresora óptica y animación. De este modo, consigue mostrar el conflicto inexorable entre industria y naturaleza.

O’Neill concibió la película en parte como respuesta a Koyaanisqatsi (1983) de Godfrey Reggio, una recopilación hipnótica de paisajes turísticos que muestran un mundo que ha perdido el equilibrio. En contraste, O’Neill produjo imágenes llenas de contradicciones internas. Las tomas del desierto de Owens Valley que se funden en tomas nocturnas de Los Angeles sirven para resaltar causa y efecto: la ciudad solo pudo prosperar aniquilando la tierra. Al utilizar la técnica de time-lapse para hacer visibles los cambios de tiempo, O’Neill representa a los humanos como sombras fugitivas. Aunque seamos capaces de alterar el paisaje hasta hacerlo irreconocible, él muestra también lo vulnerable y lo frágil que es nuestra vida a una escala geológica.

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Su título procede del organismo del agua de Los Angeles. Gran parte de la película fue rodada en el Owens Valley y en un viejo edificio de oficinas en el centro de LA, y trata metafóricamente sobre el intercambio de energía entre los dos lugares. Trata también sobre el agua, en todos sus estados, y sobre su movimiento cíclico: los astros, las mareas, la rotación implícita de la cámara sobre su eje, y las acciones repetitivas de los intérpretes. También contiene citas de viejas películas y de sus bandas sonoras: a veces sus paisajes se convierten, sin solución de continuidad, en los del presente. El asentamiento humano en este desierto es frágil y lleno de riesgos.

“… revela que la ciudad moderna es una acumulación de capas y capas de experiencia, y no pretende reducir Los Angeles a algo comprensible de forma única y coherente. Water and Power no solo muestra a LA como una realidad compleja, sino su casi arrolladora surrealidad.” – Scott McDonald, Wide Angle

“La realidad animada por la película es LA: su topografía y entorno social, sus mitos de creación e incrustación de un sueño. Es sin duda la mayor de las modernas sinfonías urbanas.” – Paul Arthur, Moving Picture

“Los continuos cambios y sorpresas en el núcleo formal de la película suscitan una especie de gran metáfora sobre el cambio interminable que subyace en la naturaleza, la civilización, y los intercambios múltiples y simbióticos entre ambas.” – Fred Camper, Chicago Reader. Canyon Cinema Catalogue En 2009 fue incluida en el Registro Nacional de Películas de la Biblioteca del Congreso, y en 1990 obtuvo el Gran Premio del Jurado de Sundance en la categoría de documental.

Pat O’Neill’s rarely screened masterpiece Water and Power (1989) is a technological feat on the terrifying desert created by Los Angeles’ enormous water consumption. O’Neill focused intently on the industry that sprang up around Los Angeles, ‘the city that changed land into desert’, which he filmed with the use of time-lapse photography and optical printing and animation. In this way, he managed to expose the inexorable conflict between industry and nature.

O’Neill conceived the film partly in response to Godfrey Reggio’s Koyaanisqatsi (1983), a hypnotic compilation of touristy landscapes showing a world out of balance. By contrast, O’Neill created images full of internal contradictions. Footage of Owens Valley Desert dissolving into footage of Los Angeles by night serves to highlight cause and effect: the city was only able to flourish by devouring the land. Using time-lapse to make weather changes visible, O’Neill renders people as fleeting shadows. Although we are capable of altering the landscape beyond recognition, he also shows our vulnerability and the frailty of human life on a geological scale.

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Its title comes from the Los Angeles water district. Much of the film was shot in the Owens Valley and in an old office building in downtown LA and is metaphorically about the exchange of energy between two places. It is also about water, in all of its states, and about cyclical motion: the planets, the tides, the implied rotation of the camera on its axis, and the repetitive actions of the performers. There are also quotations from older movies and their soundtracks: at times their landscapes become continuous with those of the present. Human habitation in this wilderness is tenuous and risky.

“… reveals a modern city as layer over layer of experience, and makes no pretense of reducing Los Angeles to anything like a single, coherent understanding. In Water and Power, LA is not merely an elaborate reality; it is a nearly overwhelming surreality.” – Scott McDonald, Wide Angle

“The ‘reality’ animated by the film is LA; its topography and social ambiance, its myths of creation and embedding of a dream. It is surely the greatest of contemporary ‘city symphonies.'” – Paul Arthur, Moving Picture.

“The continuous shifts and surprises that lie at the heart of the film’s form make a kind of grand metaphor for the never-ending change that underlies nature, civilization and the multiply symbiotic interchanges between them.” – Fred Camper, Chicago Reader.
Canyon Cinema Catalogue

2009 Library of Congress National Film Registry inductee and 1990 Sundance Grand Jury Prize Documentary.


Traducción de los textos: Javier Oliva