Cineinfinito #103: Abbott Meader (II)

CINEINFINITO / Centro Cultural Doctor Madrazo
Viernes 27 de Septiembre de 2019, 19:30h. Centro Cultural Doctor Madrazo
Calle Casimiro Sainz, s/n
39004 Santander

Programa: (el orden de los films según indicaciones del autor)

Shiva Ree (1968), 16mm, b&w, sonora, 8 min
Summerfall / Blackberries (1982), 16mm, color, silente, 4 min
The Elms (1964), 16mm, color, sonora,18 min
Winter Li (1978/81), 16mm, color, sonora, 7 min
West By North (1977), 16mm, color, sonora, 25 min

Formato de proyección: HD (copias cortesía de Northeast Historic Film, Maine)

Agradecimiento especial a Abbott MeaderBruce WilliamsJoe Gardner


Abbott Meader es pintor, cineasta y profesor jubilado de Bellas Artes. Nacido en el distrito de Brooklyn de la ciudad de Nueva York, sus raíces y múltiples generaciones de antepasados se encuentran en el estado rural de Maine, situado al norte, en el que ha vivido junto con su esposa Nancy desde los años 60. Es graduado honorífico de la Sociedad Phi Beta Kappa por la Universidad Dartmouth College y, mientras cursaba estudios de postgrado en la Universidad de Colorado trabó amistad con el notorio cineasta Stan Brakhage, que lo animó a explorar el cine además de pintar y dibujar. Las primeras películas de Meader revelan la influencia de Brakhage, pero apuntan con claridad hacia una visión personal inconfundible. Su obra se ha mostrado con frecuencia en festivales de cine –en Bruselas, Rapallo, Ann Arbor, Chicago, Boston–, y en múltiples universidades a lo largo de los años. Desde comienzos de los años 60 hasta los 90, produjo un amplio corpus de películas de expresión personal, mientras pintaba, enseñaba y contribuía a mantener a su familia junto con su mujer Nancy, que se convirtió en una notable ceramista. Hacia el año 2000 comprendió que el formato de 16 mm estaba en trance de extinción, al ver cómo desaparecían las existencias de película y los laboratorios y cómo los costes aumentaban de forma sustancial, y llegó a un punto muerto. Siempre activo como pintor en paralelo a su obra de cineasta, la “cosicidad” tangible de la película, en la que cada fotograma individual aparece como una superficie que había que trabajar de forma manual, alzar cuidadosamente y sostener ante la luz, y luego cortar y empalmar físicamente –estas características físicas, en definitiva, habían sido esenciales. Así que a partir de entonces, y de mala gana, decidió abandonar el mundo del cine de expresión personal, y volver a centrarse en la pintura. Sin embargo ha continuado colaborando con otros cineastas en gran número de proyectos, como lo había hecho a lo largo de muchos años. Su corpus de películas en 16 mm incluye más de cincuenta títulos y ahora, con la ayuda de Bruce Williams, su amigo y colega cineasta, las películas de Meader están cobrando nueva vida en una prístina forma digital que las hace accesibles a un público mucho más amplio.

Abbott Meader is an American painter, filmmaker and retired Professor of art. Born In the Brooklyn area of New York City, his roots and many generations of ancestors are to be found in the northern, rural state of Maine, where he and his wife Nancy have lived since the 1960s. He is a Phi Beta Kappa graduate of Dartmouth College, and while in graduate school at the University of Colorado he became a friend of noted filmmaker Stan Brakhage, who encouraged him to explore film as well as painting and drawing. Meader’s early films reveal the influence of Brakhage, while clearly moving toward a distinctive personal vision. His work has been shown frequently in film festivals – in Brussels, Rome, Rapallo, Ann Arbor, Chicago, Boston, and at many schools and colleges over the years. From the early 1960s into the 1990s he produced a large body of personal film work while continuing to paint, teach, and help raise a family along with his wife Nancy, who had become a noted potter. Around the year 2000 it seemed to him that 16 mm was being essentially eliminated as he saw film stocks and labs disappear and costs go up substantially, and he reached an impasse. Always active as a painter as well as a filmmaker, the tangible “thingness” of film, with its individual frame as an actual surface to work on by hand, to be carefully picked up and held to the light, then physically cut and spliced — these physical characteristics had been essential. He therefore reluctantly decided to leave the world of personal film making and return primarily to painting. He nevertheless contiinued to collaborate with other filmmakers on a variety of projects as he had done over many years. His existing body of 16mm film work numbers well over fifty titles, and now, with the help of Bruce Williams, his friend and fellow filmmaker, Meader’s films are getting new life in a pristine digital form that makes them accessible to an expanded audience.

Abbott Meader con su cámara Bolex, 1983. Fotografía de David Duncan.


Shiva Ree (1968)

Nada de palabras inglesas aquí. El título alude a Shiva, el dios de la danza, que hace bailar al mundo entre la destrucción y el renacer, y Charivari (que se pronuncia: Shivaree), una burda serenata para burlarse de las parejas de novios –de hecho, para burlarse de la idea de pasión en comparación con la serenidad. La niña danzante de la película es nuestra hija Jennifer, que es ahora una profesora de primaria de mediana edad y un posible Bodhisattva. Ella baila para huir, dispersando las seducciones fragmentarias de la televisión, con su caos de imagen y sonido. Al moverse hacia una ventana y la luz, contempla y sopesa el viento en los árboles, mientras se encadenan y se apagan las notas finales de Peace Piece de Bill Evans. –Abbott Meader

No English language issues here. The title refers to Siva/Shiva – god of the dance – who dances the world into both destruction and rebirth, and Charivari, pronounced “Shivaree”, a rude seranade to mock wedding couples -i.e. mocking the concept of passion in balance with serenity. The film’s dancing child is our daughter Jennifer, now a middle aged school teacher and a likely Bodhisattva. She dances to escape and dispel the fragmentary seductions of TV, with its chaos of sound and image. Moving toward a window and the light, she sees and ponders the wind in the trees, as the final notes of Bill Evans’ “Peace Piece” linger and fade. –Abbott Meader 


Summerfall/Blackberries (1982, Veranotoño / Moras silvestres)

Este un estudio visual íntimo de los matorrales de zarzamora en las márgenes de un ferrocarril rural, en el momento en que el verano se convierte en otoño. Es una película silente –una respuesta a la pregunta por nuestro ser aquí–, un reconocimiento del esplendor de las cosas prosaicas. “El universo en un grano de arena, y la eternidad en una hora”, por citar a William Blake. Se trata de una improvisación hecha directamente en la cámara, sin montaje posterior, que explora las zarzamoras bastante después de su plenitud; no obstante, constituyen un intenso coro de color y forma. Las moras mismas han desaparecido –caídas en tierra, o aprovechadas por innumerables criaturas. Ahora es el momento de que las plantas reposen hasta la primavera.

¿Y los raíles del ferrocarril? ¿El tiempo? ¿El destino? ¿El contrapunto visual? Quizá solo fueron parte de la experiencia. Estaban ahí. –Abbott Meader

This is an intimate visual study of blackberry bushes along a rural railroad track as summer falls into autumn. It is a silent film- a response to the wonder of our being here – a recognition of the glory of the mundane. “The universe in a grain of sand, and eternity in an hour”, to quote William Blake. It is an.unedited, in-camera improvisation exploring blackberry bushes well beyond their prime who nevertheless offer an intense choir of color and form. The berries themselves are gone – fallen to earth, or enjoyed by many creatures. Now It is time for the plants to sleep until spring.

And the railroad tracks? Time? Destiny? Visual counterpoint? Or maybe just because they were part of the experience. They were there. –Abbott Meader


The Elms (1964, Los olmos)

THE ELMS fue mi primera película sonora, en 1964, hecha después del asesinato de JFK. Mi esperanza era que el título trajera a la mente la especie del olmo americano, amenazada por una enfermedad. El asesinato de Kennedy en 1963 supuso un tremendo choque emocional, y un mal augurio de cara al porvenir. Todo el país vio los funerales retransmitidos por televisión, y grabé todo lo que pude de estos eventos –música, palabras, oraciones, el asesinato de Lee Harvey Oswald, etcétera. Sentí la necesidad de hacer una película que incorporara algunos de estos sonidos, pero también quería introducir otros ingredientes. Hay gente que piensa que yo hacía un homenaje a JFK. No es así. Creo que debería quedar claro que lo que me preocupaba era el estado de transformación de nuestro país. Hacia el final de la pieza se alternan dos importantes temas musicales: la Marcha fúnebre de Chopin y el Aleluya de la cantata BWV 142 de Bach. Suenan contra un fondo de sol crepuscular atrapado entre una multitud de ramas, luchando por el predominio justo hasta el final. –Abbott Meader 

THE ELMS was my first sound film, in 1964, made after the assassination of JFK. I hoped that the title might bring to mind the American Elm tree, which was seen to be doomed by way of disease.  The assassination of Kennedy in 1963 was a tremendously emotional blow and omen of things to come. The whole country watched the funeral ceremonies play out on TV, and I taped everything I could of those events – music,  words, prayers, the killing of Lee Harvey Oswald , and more. I needed to make a film that would incorporate some of those sounds, but I also wanted to introduce other components. Some people assumed I was making an homage to JFK. That is not the case. I think it should be clear that what I was concerned about was the evolving state of our nation. Toward the end of the piece, two major musical themes alternate –  Chopin’s “Death March” and the Alleluia from Bach’s Oratorio 142. They play against a red sun caught up in many branches, and they are heard battling for dominance right to the end. –Abbott Meader 


Winter Li (1978/81, Invierno en Long Island)

Los inviernos en Maine son largos y por lo general severos. Aceptar la “pertinencia” del invierno resulta crucial. He hecho varias películas que implican hurgar en el invierno, y en su rica y compleja naturaleza. El protagonista principal de la película es un gato negro con un único ojo llamado Carbo. Él llegó andando una mañana sin un ojo –el mismo ojo derecho que un coche arrebató a nuestro maestro zen Bone hace mucho tiempo (ver CATWALK). Yo había hecho un cortometraje protagonizado por Bone en invierno –blanco sobre blanco. En este caso, el potente contraste visual de Carbo con la nieve parecía adecuado para una película sobre la aceptación y la fuerza para crecer. Carbo retoza entre la nieve. Le gusta. Quizá piensa en los días de verano y también en la época en que tenía los dos ojos. Es paciente. Medita. Permanece.

Un segundo personaje importante es un muñeco de nieve. El invierno es, obviamente, su hábitat natural. Es un habitante silencioso del invierno, que inevitablemente se rendirá ante la llegada del calor. Y en voz baja a lo largo de la película escuchamos algunas progresiones dubitativas, conmovedoras, persistentes del “Aleluya” de Randall Thompson, a medida que uno de nuestros hijos pequeños extrae las notas en un piano. –Abbott Meader

Winters in Maine are long and usually severe. The acceptance of winter’s “rightness” is crucial. I have made several films that involve delving into winter and its rich and complex nature. This film’s main character is a black, one-eyed cat named Carbo. He came walking in one morning with a missing eye – the same right eye that a car had taken from our Zen master, Bone, long before. (cf. CATWALK). I had once made a short film featuring Bone in winter – white on white. In this case Carbo’s strong visual contrast with snow seemed appropriate for a film about acceptance and the strength to thrive. Carbo frolics in the snow. He likes it. Perhaps he reflects upon summer days and also a time when he had two eyes. He is patient. He meditates. He abides.

A second important character is a snow man. Winter is obviously his natural habitat. He is a silent denizen of winter, who inevitably must yield himself up to the coming warmth. And quietly throughout the film we hear some hesitant, soulful, lingering progressions from Randall Thompson”s “Alleluia”, as one of our young kids picks out the notes on a piano. –Abbott Meader 


West By North (1977, Rumbo noroeste)

WEST BY NORTH es una pieza única en muchos sentidos. En el instituto escuché una conferencia del poeta norteamericano Robert Frost, en la que señalaba que el movimiento de la cultura occidental a través del tiempo desde la antigua Grecia había viajado hacia el Noroeste, y como consecuencia, estaba ahora en punto muerto en la costa oeste del “Nuevo mundo”. ¿Adónde iremos, a partir de aquí? Ya no hay más tierras nuevas que conquistar. Sin embargo, el paisaje interior es vasto.

Años después tuve un potente sueño, en el que una voz decía: “Volando bajo, desde la creación, encontraron algunos lugares ásperos, en las montañas”.

Las primeras imágenes que me inspiraron para hacer una película eran de Franz Klammer, tomadas de una pantalla de televisión, cuando ganó un campeonato de descenso de esquí (nunca ganan esquiando hacia arriba). Iba a llamar a la película Downhill (Descenso), y otra parte temprana de rodaje procede de “Tanya”, la heredera millonaria y aspirante a terrorista captada en un vídeo de vigilancia durante el atraco a un banco. Siempre he sido propenso a filmar cosas que me hacían reaccionar, y que más tarde puedo descubrir que encajan bien juntas y crear una película. Un buen ejemplo de esto sería el Hombre Pájaro y la Bailarina Blanca: ambos aparecieron meses después de Franz Klammer, en un evento al que yo asistía por razones muy diferentes. Estos dos personajes fueron fundamentales para revelarme la posibilidad de West by North.

Hay un montón de música en West by North, a veces entrelazada. Rhiannon de Fleetwood Mac, una diosa de las aves, “asciende al cielo como un pájaro en vuelo y ¿no querrías amarla? … ¿Te quedarías quieto si ella te prometiera el Cielo? ¿Ganarás alguna vez?” De Crosby y Nash tenemos Carry me above the world (Llévame por encima del mundo), y una madre agonizante que afirma: “si desataras estas alas, yo podría volar con certeza”. Y están las Supremes, con Where did our love go? (Adónde fue nuestro amor), en la que cantan: “baby, baby, baby, no me dejes… , por favor no me dejes… sola por mi cuenta”. Una balada irlandesa resulta importante en la sección denominada They Met (Ellos se conocieron). Habla sobre el profundo remordimiento que siente un hombre joven que engaña a su prometida y huye para casarse con otra. Se da cuenta de que con esta acción está cambiando a su verdadero amor, la que era “oro”, por “hojalata”. Y escuchamos el leitmotif instrumental que compuso Wagner para Sigfrido, el héroe guerrero, y la canción de Bach Ven, dulce muerte BWV 478. También escuchamos Nessun dorma, ahora una golosina famosa, pero que cuando hice la película era solo un arcano tour de force operístico. “Al alba vinceró” (Triunfaré al alba). Hay motivos de Harold en Italia de Berlioz (la marcha de los peregrinos), y otros de Bach, Chaikovski, etcétera. La sección final nos devuelve a casa con Crosby y Nash y Love work out (El amor se ejercita), mientras incluyo en pantalla al Hombre Pájaro y a la bella Bailarina Blanca.

West by North estuvo precedida por Lovetape Film, del 73. Esta última es más política, personal, airada y frenética, mientras que West by North contiene una visión mucho más amplia sobre el despliegue de, simplemente, adónde nos ha llevado nuestro camino. Mi único propósito, en definitiva, fue compartir con otros, en una película, la expresión de algo que me había afectado y conmovido profundamente.  –Abbott Meader 

WEST BY NORTH is a piece unique in many ways. In college I heard a lecture by the American poet Robert Frost in which he pointed out that the movement of Western culture over time from ancient Greece has travelled “West by North”, resulting in it now having reached its impasse on the Western coast of the “New World” continent.  Where do we go from here? There is no more new land to invade. However, the inner landscape is vast. 

Years later I had a powerful dream, and a voice said, ” Flying Low, Out of Creation, They Met, Some Rough Spots, In The Mountains”.

The first images that made me want to make a film, were of Franz Klammer, shot off the TV screen as he won an amazing downhill skiing championship. (They never win them by skiing uphill). I was to call the film “Downhill”, and another early piece of footage is of “Tanya”, the millionaire heiress and terrorist wannabe seen in a surveillance video during a bank robbery. I’ve always tended to film things that I simply respond to, which later I may find suggest to me that they could get together and create a film. A good example of that would be the Bird Man and the Dancer in White, both of whom were happened upon months after Franz Klammer, at an event I was attending for totally other reasons. These two subjects were instrumental in revealing the possibility of WXN.

 There’s a lot of music in WXN, woven together at times. Fleetwood Mac’s “Rhiannon”, a goddess of birds, “takes to the sky like a bird in flight and wouldn’t you love to love her?…. would you stay if she promised you Heaven? Will you ever win?” From Crosby and Nash we get “Carry me above the world”, and a dying mother who asserts that ” If you’ll untie these wings, I can surely fly”. And it’s the Supremes, from “Where did our love go”, who sing ” Baby, baby, baby don’tcha leave me…. please don’t leave me … all by myself”. An Irish ballad is important in the section called “They Met”. It tells of the deep regret felt by a young man who does in fact deceive his betrothed and flees to marry another. He realizes that by his action he has traded his true love , she who was “gold”, for “brass”. And instrumentally we hear Wagner’s leitmotif for Siegfried, the warrior hero, and Bach’s “Oh come sweet death”. We also hear “Nessun Dorma”, now a popular chestnut, but when I made the film an arcane operatic tour de force. “Al alba vincero”, At dawn I shall triumph”. There are themes from Harold in Italy – the theme of the pilgrims, along with more Bach, Tchiakovsky, and a bunch of other guys. The final section takes us on home with Crosby and Nash and “Love work out”, while on screen I assert the Bird Man and the beautiful Dancer in White.

WXN was preceded by LOVETAPE FILM from ’73. LOVETAPE is more political, personal, angry, and frantic, while WXN is a much larger vision about the unfolding of simply where our paths have led us. My only purpose, ultimately, has been to share with others, on film, an expression of something that has engaged and moved me deeply.  –Abbott Meader 


Traducción de los textos: Javier Oliva