Cineinfinito #423: Ida Lupino · XI

CINEINFINITO / Filmoteca de Cantabria
Sábado 27 de Enero de 2023, 17:00h. Filmoteca de Cantabria
Calle Bonifaz, 6
39003 Santander

Ida-Lupino-11

Programa:

Private Hell 36 (1954), 35mm, b&n, sonora, 81 min.

Formato de proyección: DCP (2K)

Agradecimiento especial a la Filmoteca de Cantabria.


Ida Lupino (Londres, Inglaterra, 4 de febrero de 1918​-Los Ángeles, California, Estados Unidos, 3 de agosto de 1995) fue una actriz, directora, guionista y productora angloestadounidense. A lo largo de sus 48 años de carrera, actuó en 59 películas y dirigió ocho, trabajando principalmente en los Estados Unidos, donde adquirió la ciudadanía en 1948. En Hollywood, fue la primera mujer que desde finales de la década de 1940 realizó simultáneamente actividades de dirección, guion y producción cinematográfica.​​

Es ampliamente considerada como la cineasta más prominente que trabajó en la década de 1950 durante el sistema de estudios de Hollywood.​ Con su productora independiente, coescribió y coprodujo varias películas de mensajes sociales y se convirtió en la primera mujer en dirigir una película de cine negro, The Hitch-Hiker, en 1953. Entre sus otras películas dirigidas, las más conocidas son Not Wanted, sobre embarazos fuera del matrimonio (se hizo cargo de una directora enferma y rechazó el crédito de directora); Never Fear (1950), basada vagamente en sus propias experiencias de lucha contra la polio paralizante; Outrage (1950), una de las primeras películas sobre violación; The Bigamist (1953) (que fue nombrada en el libro 1001 Películas que debes ver antes de morir); y The Trouble with Angels (1966). Su corta pero inmensamente influyente carrera como directora, abordando temas de mujeres atrapadas en convenciones sociales, generalmente bajo coberturas melodramáticas o de cine negro, es un ejemplo pionero del cine protofeminista.

Como actriz, sus películas más conocidas son The Adventures of Sherlock Holmes (1939) con Basil Rathbone; They Drive by Night (1940) con George Raft y Humphrey Bogart; High Sierra (1941) con Bogart; The Sea Wolf (1941) con Edward G. Robinson y John Garfield; Ladies in Retirement (1941) con Louis Hayward; Moontide (1942) con Jean Gabin; The Hard Way (1943); Deep Valley (1947) con Dane Clark; Road House (1948) con Cornel Wilde y Richard Widmark; While the City Sleeps (1956) con Dana Andrews y Vincent Price; y Junior Bonner (1972) con Steve McQueen.

También dirigió más de 100 episodios de programas de televisión de una variedad de géneros, incluyendo wésterns, cuentos sobrenaturales, comedias de situación, misterios de asesinatos e historias de gánsteres.​ Fue la única mujer que dirigió un episodio de la serie original The Twilight Zone («The Masks»), y la única directora que protagonizó un episodio («The Sixteen- Millimeter Shrine»).

Influencia y legado

Lupino aprendió cine de todos los que vio en el set, incluyendo a William Ziegler, el cámara de Not Wanted. En la preproducción de Never Fear, habló con Michael Gordon sobre técnica de dirección, organización y trama. El director de fotografía Archie Stout dijo de la Srta. Lupino: «Ida tiene más conocimientos de ángulos de cámara y lentes que cualquier director con el que he trabajado, con la excepción de Victor Fleming. Ella sabe cómo se ve a una mujer en la pantalla y cómo debería ser iluminada, probablemente mejor que yo.» Lupino también trabajó con el editor Stanford Tischler, quien dijo de ella: «No era la clase de directora que filmaría algo, y luego esperaría que se corrigieran los defectos de la sala de corte. La actuación siempre estuvo ahí, a su favor».

La autora Ally Acker compara a Lupino con la pionera directora de cine mudo Lois Weber por su enfoque en temas controvertidos y socialmente relevantes. Con sus finales ambiguos, las películas de Lupino nunca ofrecieron soluciones sencillas para sus atribulados personajes, y Acker encuentra paralelos a su estilo narrativo en la obra de los modernos directores europeos de New Wave, como Margarethe von Trotta.

El crítico de cine Ronnie Scheib, quien publicó tres películas de Lupino en Kino, compara los temas y el estilo director de Lupino con los directores Nicholas Ray, Sam Fuller y Robert Aldrich, diciendo: «Lupino pertenece en gran medida a esa generación de cineastas modernistas». Sobre si Lupino debe considerarse una cineasta feminista, Scheib afirma: «No creo que a Lupino le preocupara mostrar a personas fuertes, hombres o mujeres. A menudo decía que le interesaban las personas perdidas y desconcertadas, y creo que se refería al trauma de la posguerra de las personas que no podían volver a casa».

Martin Scorsese llama «esencial» el trabajo cinematográfico temático de Lupino, señalando que «Lo que está en juego en las películas de Lupino es la psique de la víctima. [Sus películas] se dirigieron al alma herida y trazaron el lento y doloroso proceso de las mujeres que tratan de luchar con la desesperación y recuperar sus vidas. Su trabajo es resistente, con una notable empatía por lo frágil y lo roto del corazón».

El autor Richard Koszarski destacó la elección de Lupino de jugar con roles de género con respecto a los estereotipos cinematográficos de las mujeres durante la era del estudio: «Sus películas muestran las obsesiones y consistencias de un verdadero autor… En sus películas The Bigamist y The Hitch-Hiker, Lupino fue capaz de reducir al hombre al mismo tipo de fuerza peligrosa e irracional que las mujeres representaban en la mayoría de los ejemplos de cine negro dirigido por hombres de Hollywood».

Lupino no se consideraba feminista, diciendo: «Tenía que hacer algo para llenar mi tiempo entre contratos. Mantener un enfoque femenino es vital – los hombres odian a las mujeres mandonas… A menudo, fingía con una cámara saber menos de lo que yo sabía. De esa manera conseguí más cooperación». Carrie Rickey, escritora de Village Voice, sostiene a Lupino como un modelo de cine feminista moderno: «Lupino no solo tomó el control de la producción, la dirección y el guion, sino que [también] cada una de sus películas aborda las repercusiones brutales de la sexualidad, la independencia y la dependencia».​ En 1972, Lupino dijo que deseaba que más mujeres fueran contratadas como directoras y productoras en Hollywood, señalando que solo las actrices o escritoras muy poderosas tenían la oportunidad de trabajar en este campo.​ Dirigió o coprotagonizó varias veces con jóvenes actrices británicas en un viaje similar de desarrollo de sus carreras cinematográficas estadounidenses, como Hayley Mills y Pamela Franklin. La actriz Bea Arthur, conocida por su trabajo en Maude y The Golden Girls, fue motivada a escapar de su asfixiante ciudad natal siguiendo los pasos de Lupino y convirtiéndose en actriz, diciendo: «Mi sueño era convertirme en una pequeña estrella de cine rubia como Ida Lupino y esas otras mujeres que vi en la pantalla durante la Gran Depresión».

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Private Hell 36 (1954)

“Infierno 36” es una película estadounidense de crímenes y cine negro de 1954, dirigida por Don Siegel y protagonizada por Ida Lupino, Steve Cochran, Howard Duff, Dean Jagger y Dorothy Malone.

La película fue uno de los últimos largometrajes producidos por The Filmakers, una compañía independiente creada por el productor Collier Young y su estrella y entonces esposa, Ida Lupino.

Las largas escenas de la película en la pista de carreras se rodaron en Hollywood Park Racetrack en Inglewood, California. Se utilizaron interiores reales de bares y tiendas para que los actores pudieran caminar por calles reales dentro de la misma escena.

La película comienza con una secuencia previa a los créditos antes de que aparezcan los primeros títulos, lo que de forma moderna y precoz da un avance de la trama, mucho antes de que se convirtiera en un lugar común en las series de televisión de los años sesenta. Típico de las producciones de The Film[m]akers, en el último título de crédito se escribe mal “Made in Holl[y]wood, USA”.

Es reseñable que la película es una de las primeras películas B de Siegel en la que el futuro autor Sam Peckinpah (acreditado con su nombre de pila, David) aprendió el oficio como director de diálogos.

El crítico de cine Bosley Crowther escribió una crítica tibia: "Un crítico podría notar que la atención está marcadamente dividida entre el tema principal y el personaje secundario que interpreta la señorita Lupino. Esto es algo comprensible, ya que la señorita Lupino resulta ser una de las socias de Filmmakers y coautora del guión. Pero no nos preocupemos por eso. No se causa ningún daño lamentable. No hay mucho que se pueda dañar. Sólo un melodrama corriente y moliente sobre policías".

“Infierno 36” muestra una serie de preocupaciones temáticas de Siegel, entre ellas las crisis que se producen cuando “las suposiciones [o] convicciones originales se vuelven contra un protagonista”. La crítica de cine Judith M. Kass escribe lo siguiente:

Siegel demuestra que el amor no es un refugio para el hombre o la mujer, ni siquiera para la pareja (Howard Duff y Dorothy Malone) cuyo matrimonio se ve amenazado por la ansiedad de Duff y su posterior consumo de alcohol. Para Siegel, el amor aparentemente complica en lugar de mejorar la soledad existencial de sus personajes, creando para ellos obstáculos adicionales en sus ya turbulentas vidas emocionales y formando, en lugar de erosionar, barreras a los sentimientos y a la cercanía.

Private Hell 36 is a 1954 American crime film noir directed by Don Siegel starring Ida Lupino, Steve Cochran, Howard Duff, Dean Jagger and Dorothy Malone.

The picture was one of the last feature-length efforts by Filmakers, an independent company created by producer Collier Young and his star and then-wife Ida Lupino.

The extensive racetrack scenes in the film were shot at Hollywood Park Racetrack in Inglewood, California. The interiors of real bars and shops were used so the actors could walk out into actual streets within the same scene.

The film starts with a pre-credit sequence before the first titles appear in an early modernist foreshadowing of the action teaser before it became commonplace on television series of the sixties. Typical of The Film[m]akers productions the last title card misspells “Made in Holl[y]wood, USA.“

The film is notable as one of the early Siegel B movies on which future auteur Sam Peckinpah (credited under his first name of David) learned his craft as a dialogue director.

Film critic Bosley Crowther wrote a tepid review, "A critic might note that attention is sharply divided between the main theme and the incidental character that Miss Lupino plays. This is somewhat understandable, since Miss Lupino happens to be one of the partners in Filmakers and a coauthor of the script. But let's not worry about it. No deplorable damage is done. There's not very much here to damage. Just an average melodrama about cops."

Private Hell 36 showcases a number of Seigel’s thematic concerns, among the crisis that occurs when “original assumptions [or] convictions are turned against a protagonist” Film critic Judith M. Kass writes:

Seigel demonstrates that love is not a refuge for man or woman, even for the couple (Howard Duff and Dorothy Malone) whose marriage is threatened by Duff’s anxiety and subsequent drinking. For Seigel, love apparently complicates rather than ameliorates the existential loneliness of his characters, creating for them additional hurdles in their already turbulent emotional lives and forming, rather than eroding, barriers to feeling and closeness.

Private Hell 36

Traducción de texto: Óscar Oliva