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Cineinfinito #420: Ida Lupino · VIII

CINEINFINITO / Filmoteca de Cantabria
Miércoles 24 de Enero de 2024, 20:00h. Filmoteca de Cantabria
Calle Bonifaz, 6
39003 Santander

Programa:

The Bigamist (1953), 35mm, b&n, sonora, 80 min.

Formato de proyección: DCP (2K)

Agradecimiento especial a la Filmoteca de Cantabria.


Ida Lupino (Londres, Inglaterra, 4 de febrero de 1918​-Los Ángeles, California, Estados Unidos, 3 de agosto de 1995) fue una actriz, directora, guionista y productora angloestadounidense. A lo largo de sus 48 años de carrera, actuó en 59 películas y dirigió ocho, trabajando principalmente en los Estados Unidos, donde adquirió la ciudadanía en 1948. En Hollywood, fue la primera mujer que desde finales de la década de 1940 realizó simultáneamente actividades de dirección, guion y producción cinematográfica.​​

Es ampliamente considerada como la cineasta más prominente que trabajó en la década de 1950 durante el sistema de estudios de Hollywood.​ Con su productora independiente, coescribió y coprodujo varias películas de mensajes sociales y se convirtió en la primera mujer en dirigir una película de cine negro, The Hitch-Hiker, en 1953. Entre sus otras películas dirigidas, las más conocidas son Not Wanted, sobre embarazos fuera del matrimonio (se hizo cargo de una directora enferma y rechazó el crédito de directora); Never Fear (1950), basada vagamente en sus propias experiencias de lucha contra la polio paralizante; Outrage (1950), una de las primeras películas sobre violación; The Bigamist (1953) (que fue nombrada en el libro 1001 Películas que debes ver antes de morir); y The Trouble with Angels (1966). Su corta pero inmensamente influyente carrera como directora, abordando temas de mujeres atrapadas en convenciones sociales, generalmente bajo coberturas melodramáticas o de cine negro, es un ejemplo pionero del cine protofeminista.

Como actriz, sus películas más conocidas son The Adventures of Sherlock Holmes (1939) con Basil Rathbone; They Drive by Night (1940) con George Raft y Humphrey Bogart; High Sierra (1941) con Bogart; The Sea Wolf (1941) con Edward G. Robinson y John Garfield; Ladies in Retirement (1941) con Louis Hayward; Moontide (1942) con Jean Gabin; The Hard Way (1943); Deep Valley (1947) con Dane Clark; Road House (1948) con Cornel Wilde y Richard Widmark; While the City Sleeps (1956) con Dana Andrews y Vincent Price; y Junior Bonner (1972) con Steve McQueen.

También dirigió más de 100 episodios de programas de televisión de una variedad de géneros, incluyendo wésterns, cuentos sobrenaturales, comedias de situación, misterios de asesinatos e historias de gánsteres.​ Fue la única mujer que dirigió un episodio de la serie original The Twilight Zone («The Masks»), y la única directora que protagonizó un episodio («The Sixteen- Millimeter Shrine»).

Influencia y legado

Lupino aprendió cine de todos los que vio en el set, incluyendo a William Ziegler, el cámara de Not Wanted. En la preproducción de Never Fear, habló con Michael Gordon sobre técnica de dirección, organización y trama. El director de fotografía Archie Stout dijo de la Srta. Lupino: «Ida tiene más conocimientos de ángulos de cámara y lentes que cualquier director con el que he trabajado, con la excepción de Victor Fleming. Ella sabe cómo se ve a una mujer en la pantalla y cómo debería ser iluminada, probablemente mejor que yo.» Lupino también trabajó con el editor Stanford Tischler, quien dijo de ella: «No era la clase de directora que filmaría algo, y luego esperaría que se corrigieran los defectos de la sala de corte. La actuación siempre estuvo ahí, a su favor».

La autora Ally Acker compara a Lupino con la pionera directora de cine mudo Lois Weber por su enfoque en temas controvertidos y socialmente relevantes. Con sus finales ambiguos, las películas de Lupino nunca ofrecieron soluciones sencillas para sus atribulados personajes, y Acker encuentra paralelos a su estilo narrativo en la obra de los modernos directores europeos de New Wave, como Margarethe von Trotta.

El crítico de cine Ronnie Scheib, quien publicó tres películas de Lupino en Kino, compara los temas y el estilo director de Lupino con los directores Nicholas Ray, Sam Fuller y Robert Aldrich, diciendo: «Lupino pertenece en gran medida a esa generación de cineastas modernistas». Sobre si Lupino debe considerarse una cineasta feminista, Scheib afirma: «No creo que a Lupino le preocupara mostrar a personas fuertes, hombres o mujeres. A menudo decía que le interesaban las personas perdidas y desconcertadas, y creo que se refería al trauma de la posguerra de las personas que no podían volver a casa».

Martin Scorsese llama «esencial» el trabajo cinematográfico temático de Lupino, señalando que «Lo que está en juego en las películas de Lupino es la psique de la víctima. [Sus películas] se dirigieron al alma herida y trazaron el lento y doloroso proceso de las mujeres que tratan de luchar con la desesperación y recuperar sus vidas. Su trabajo es resistente, con una notable empatía por lo frágil y lo roto del corazón».

El autor Richard Koszarski destacó la elección de Lupino de jugar con roles de género con respecto a los estereotipos cinematográficos de las mujeres durante la era del estudio: «Sus películas muestran las obsesiones y consistencias de un verdadero autor… En sus películas The Bigamist y The Hitch-Hiker, Lupino fue capaz de reducir al hombre al mismo tipo de fuerza peligrosa e irracional que las mujeres representaban en la mayoría de los ejemplos de cine negro dirigido por hombres de Hollywood».

Lupino no se consideraba feminista, diciendo: «Tenía que hacer algo para llenar mi tiempo entre contratos. Mantener un enfoque femenino es vital – los hombres odian a las mujeres mandonas… A menudo, fingía con una cámara saber menos de lo que yo sabía. De esa manera conseguí más cooperación». Carrie Rickey, escritora de Village Voice, sostiene a Lupino como un modelo de cine feminista moderno: «Lupino no solo tomó el control de la producción, la dirección y el guion, sino que [también] cada una de sus películas aborda las repercusiones brutales de la sexualidad, la independencia y la dependencia».​ En 1972, Lupino dijo que deseaba que más mujeres fueran contratadas como directoras y productoras en Hollywood, señalando que solo las actrices o escritoras muy poderosas tenían la oportunidad de trabajar en este campo.​ Dirigió o coprotagonizó varias veces con jóvenes actrices británicas en un viaje similar de desarrollo de sus carreras cinematográficas estadounidenses, como Hayley Mills y Pamela Franklin. La actriz Bea Arthur, conocida por su trabajo en Maude y The Golden Girls, fue motivada a escapar de su asfixiante ciudad natal siguiendo los pasos de Lupino y convirtiéndose en actriz, diciendo: «Mi sueño era convertirme en una pequeña estrella de cine rubia como Ida Lupino y esas otras mujeres que vi en la pantalla durante la Gran Depresión».


The Bigamist (1953)

"El bígamo" es un drama de cine negro estadounidense de 1953 dirigido por Ida Lupino y protagonizada por Joan Fontaine, Ida Lupino, Edmund Gwenn y Edmond O'Brien. El productor y guionista Collier Young estaba casado con Fontaine en ese momento y anteriormente había estado casado con Lupino. Se ha mencionado a "El bígamo" como la primera película estadounidense realizada en la era del sonido en la que la protagonista femenina de una película se dirigió a sí misma.

La película tuvo dificultades cuando la RKO se retiró del proyecto, dejando a Filmakers a cargo de su distribución. La película recibió elogios en el momento de su estreno, cuando Howard Thompson de The New York Times la calificó como "la mejor oferta de Filmakers hasta la fecha". La trama explora aspectos de la vida privada de Lupino (compartiendo el mismo esposo guionista con Fontaine; un embarazo extramatrimonial con Howard Duff) y presenta las casas en Hollywood de algunos de sus amigos en un recorrido turístico en autobús de vea-usted-a-las-estrellas.

Desde entonces, la película ha sido elogiada por la crítica y se incluye en el libro "1001 Movies You Must See Before You Die" (1001 películas que hay que ver antes de morir). Chris Fujiwara la califica como una "película conmovedora" y “una de las varias obras maestras salidas de la nada" dirigidas por Lupino. Elogia especialmente la escena final en la sala del tribunal, que considera "impactante", con una "combinación de ambigüedad e intensidad que recuerda tanto a Carl Dreyer como a Nicholas Ray". Cuando las dos actrices principales intercambian miradas en la sala, ambas sabían lo que significaba estar casadas con el mismo hombre en la vida real, una broma privada que en Hollywood no se perdió.

La Enciclopedia del Cine Negro considera que "El bígamo" es "inusualmente ambigua" para la época. Ray Hagen y Laura Wagner señalan que "El bígamo" no es una representación sensacionalizada de un tema potencialmente sórdido, sino una historia muy humana de un hombre (Edmond O'Brien) enredado entre dos mujeres.

Leonard Maltin le dio una calificación de tres estrellas, calificándola como "una de los mejores creaciones de Lupino como directora".

The Bigamist is a 1953 American drama film noir directed by Ida Lupino starring Joan Fontaine, Ida Lupino, Edmund Gwenn and Edmond O'Brien. Producer/Screenwriter Collier Young was married to Fontaine at the time and had previously been married to Lupino. The Bigamist has been cited as the first American feature film made in the sound era in which the female star of a film directed herself.

The film fell into difficulty when RKO Pictures pulled out of the picture, leaving Filmakers to distribute it. The film received rave reviews at the time of release, with Howard Thompson of The New York Times calling it "Filmakers' best offering, to date". The plot cheekily mines aspects of Lupino’s own private life (sharing same scriptwriting husband with Fontaine; an extramarital pregnancy with Howard Duff) and showcases the Hollywood homes of some of her friends on a see-the-stars bus-tour.

The film has since earned acclaim from critics and is included in the book 1001 Movies You Must See Before You Die. Chris Fujiwara calls it a "haunting film" which is "one of several out-of-nowhere masterpieces" to be directed by Lupino. He particularly praises the final courtroom scene, which he considers to be "shattering", with a "combination of ambiguity and intensity that recalls both Carl Dreyer and Nicholas Ray". When the two female leads exchange glances with each other in court they both knew what it meant to be married to the same man in real life - an inside joke not lost on Hollywood.

The Encyclopedia of Film Noir considers The Bigamist to be "unusually ambiguous" for the period. Ray Hagen and Laura Wagner remark that The Bigamist is "not a sensationalized rendering of a potentially sordid subject, but a very human story of a man (Edmond O'Brien) tangled between two women".

Leonard Maltin gave it a three-star rating, calling it "one of Lupino's best directorial efforts".

Traducción de texto: Óscar Oliva

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