Cineinfinito #264: Psychotronic (II)

CINEINFINITO / CINE CLUB SANTANDER 
Martes 13 de Diciembre de 2022, 18:30h. Fundación Caja Cantabria
Calle Tantín, 25
39001 Santander

Programa:

– Let’s Scare Jessica to Death (1971), 35mm, b/n, sonora, __ min.

*Presentación a cargo de José Luis Torrelavega

Formato de proyección: DCP [2K]

En colaboración con el Cine Club Santander y Fundación Caja Cantabria


Psychotronic Video fue una revista de cine fundada por el editor Michael J. Weldon. Empezó a escribir sobre cine en 1979 cuando trabajaba en la tienda de discos de Cleveland The Drome, que tenía cierta conexión con el cantante principal de Pere Ubu, David Thomas, y otros que publicaban una revista de punk rock llamada Cle. Le pidieron a Weldon que escribiera una columna sobre películas de terror para televisión. Después de mudarse a Nueva York ese mismo año, en 1980 fundó un fanzine semanal hecho a base de fotocopias titulado Psychotronic TV. Weldon la volvió a lanzar con su nombre más conocido en 1989, como revista trimestral. Ambas versiones se centraban en lo que Weldon denominó «películas psicotrónicas», que definió como «las que tradicionalmente ignoraba o ridiculizaba la crítica hegemónica en el momento de su estreno: terror, explotación, acción, ciencia ficción y películas que solían ponerse en autocines o en salas decadentes». Weldon acuñó el término después de inspirarse en The Psychotronic Man (1980), una película de ciencia ficción de bajo presupuesto, y dijo: «Para mí, era una palabra perfecta para que la gente comprendiera acerca de qué escribía yo: ‘psico’ por el cine de terror y ‘tronic’ por la ciencia ficción.»

La mayor parte de los cientos de reseñas de la revista fueron escritas por el mismo Weldon. Otros colaboradores se encargaban de hacer repasos de carreras y entrevistas a cineastas y actores de culto como Radley Metzger, Larry Cohen, Jack Hill, William Rotsler, David Carradine, Sid Haig, Karen Black y Timothy Carey.  Las secciones habituales incluían «Record Reviews» de Art Black, «Spare Parts» (sobre fanzines y cómics) de Dale Ashmun, y «Never To Be Forgotten», una columna de obituarios escrita por Weldon que cubría la muerte de escritores, directores, actores de televisión y cine, estrellas de rock, dibujantes de cómics, abogados y cualquier otra persona que Weldon sintiera relacionada con el universo psicotrónico en general.

En diciembre de 2006, Weldon anunció que dejaba de publicar Psychotronic Video «después de 18 años y 41 números». Hizo referencia a los costes de impresión cada vez más altos y a las turbias prácticas comerciales de los distribuidores como su principal problema, y señaló que «la  autopublicación era dura en los años 80 y 90, pero ahora es casi imposible».

Psychotronic Video was a film magazine founded by publisher/editor Michael J. Weldon.

Michael J. Weldon began writing about film in 1979 while working at the Cleveland record store The Drome, which had some connection with Pere Ubu lead singer David Thomas and other who published a punk rock zine called Cle. They asked Weldon to write a column about horror TV-movies. After moving to New York City that same year, he founded a photocopied weekly fanzine in 19801980 entitled Psychotronic TV. It was relaunched by Weldon under its more commonly known name in 1989, as an offset quarterly magazine. Both versions covered what Weldon dubbed «psychotronic movies», which he defined as «the ones traditionally ignored or ridiculed by mainstream critics at the time of their release: horror, exploitation, action, science fiction, and movies that used to play in drive-ins or inner city grindhouses.» Weldon coined the term after being inspired by The Psychotronic Man (1980), a low budget science fiction film, and said, «To me it was a perfect word to make people think of what I mostly was writing about—’psycho’ for the horror movies and ‘tronic’ for the science fiction.»

Most of the magazine’s hundreds of reviews were written by Weldon himself. Other contributors provided career histories/interviews with cult filmmakers and actors such as Radley Metzger, Larry Cohen, Jack Hill, William Rotsler, David Carradine, Sid Haig, Karen Black, and Timothy Carey. Regular features included «Record Reviews» by Art Black, «Spare Parts» (covering fanzines and comics) by Dale Ashmun, and «Never To Be Forgotten», an obituary column by Weldon that covered the deaths of writers, directors, television and film actors, rock stars, comic book artists, lawyers, and anybody else that Weldon felt was related to the overall Psychotronic universe.

In December 2006, Weldon announced that he was ceasing publication of Psychotronic Video «after 18 years and 41 issues.» Citing increasingly expensive printing costs and dubious business practices from distributors as his main source of concern, he noted that, «It was a struggle to self-publish in the 80s and 90s but now it’s nearly impossible.»


John D. Hancock (nacido el 12 de febrero de 1939) es un director de teatro y cine, productor y escritor estadounidense. Quizás sea conocido sobre todo por Bang the Drum Slowly. El trabajo teatral de Hancock incluye la dirección de obras clásicas y contemporáneas, desde Shakespeare hasta Saul Bellow.

Hizo su debut como director a los 22 años con la exitosa producción de Off-Broadway Man Equals Man de Bertolt Brecht. A esto le siguió Endicott and the Red Cross de Robert Lowell. En 1968, Hancock dirigió Sueño de una noche de verano de Shakespeare, que le valió el Premio Obie a la Dirección de la temporada 1967-1968. Cue Magazine señaló: «Esta producción brutal, vulgar y erótica de la fantasía sexual de Shakespeare es la más original y llamativa a la que he asistido. Este es el mejor de todos los Sueños y un esfuerzo pionero en la reinterpretación de la obra.»

El éxito de Hancock en los escenarios de Nueva York llevó a su nombramiento como director artístico del famoso «Actor’s Workshop» de San Francisco en 1965. Más tarde fue nombrado director artístico del «Pittsburgh Playhouse» y del «The New Repertory Theatre» en Nueva York.

Hancock trabajó varias veces en estrecha colaboración con el dramaturgo Tennessee Williams, quien afirmó en su libro Memorias que Hancock fue «el único director que llegó a sugerirme transposiciones de materiales que funcionaran artísticamente …»

En 1970, su «Sticky My Fingers… Fleet My Feet» fue nominado a un Oscar en la categoría de cortometraje con actores. Hancock dirigió el corto con una beca del American Film Institute. CBS compró la película y la transmitió durante el descanso de un partido de fútbol de Acción de Gracias. Fue estrenada en Estados Unidos acompañando a Bananas de Woody Allen.

Como director de largometrajes, es conocido sobre todo por la película de 1973 Bang the Drum Slowly, protagonizada por Robert De Niro y Michael Moriarty. Otras producciones cinematográficas de Hancock incluyen Let’s Scare Jessica to Death (1971) y Baby Blue Marine (1976). Trabajó en Tiburón 2 (1978) antes de ser retirado de la producción.

Hancock fue miembro del consejo de administración del American Film Institute entre 1973 y 1977.

John D. Hancock (born February 12, 1939) is an American stage and film director, producer and writer. He is perhaps best known for his work on Bang the Drum Slowly. Hancock’s theatrical work includes direction of both classic and contemporary plays, from Shakespeare to Saul Bellow.

He made his directorial debut at age 22 with the Off-Broadway hit production of Bertolt Brecht’s Man Equals Man. This was followed by Robert Lowell’s Endicott and the Red Cross. In 1968, Hancock directed Shakespeare’s A Midsummer Night’s Dream, which won him the Obie Award for Distinguished Director for the 1967–68 season. Cue Magazine noted, «This brutal, vulgar and erotic production of Shakespeare’s sex fantasy is the most original and arresting I’ve ever witnessed. This is the best of all the Dreams and an important pioneering effort in re-interpreting the play.»

Hancock’s success on the New York stage led to his appointment as Artistic Director of the famed San Francisco Actor’s Workshop in 1965. He later was appointed Artistic Director of the Pittsburgh Playhouse and The New Repertory Theatre in New York City.

Hancock worked closely on several occasions with playwright and author Tennessee Williams, who stated in his book Memoirs that Hancock was «the only director who has ever suggested to me transpositions of material that were artistically effective…»

In 1970, his «Sticky My Fingers…Fleet My Feet» was nominated for a Short-Subject Live-Action Academy Award. Hancock directed the short film with a grant from the American Film Institute. CBS purchased the movie and aired it during halftime of their Thanksgiving football game. It was released nationally with the Woody Allen feature Bananas.

As a feature film director, he is best known for the 1973 film Bang the Drum Slowly, starring Robert De Niro and Michael Moriarty. Hancock’s other early film credits were Let’s Scare Jessica to Death (1971) and Baby Blue Marine (1976). He worked on Jaws 2 (1978) before being removed from the production.

Hancock served on the board of trustees for the American Film Institute between 1973–1977.


Let’s Scare Jessica to Death (1971)

«Les dejé claro [a los productores] que no quería hacer una sátira de una película de terror. Quería hacer una película que fuera verdaderamente terrorífica.»

John D. Hancock, sobre la escritura del guión

Let’s Scare Jessica to Death es una película independiente de terror de 1971 coescrita y dirigida por John Hancock, en su debut como director, y protagonizada por Zohra Lampert, Barton Heyman, Gretchen Corbett y Mariclare Costello. La película describe las experiencias de pesadilla de una mujer psicológicamente frágil que llega a creer que una misteriosa joven a la que ha dejado entrar en su casa puede ser en realidad un vampiro.

Inicialmente concebida por el escritor Lee Kalcheim como una película satírica de terror sobre un grupo de hippies acosados ​​por un monstruo en un lago, el guion se modificó significativamente después de que Hancock se uniera al proyecto como director. Hancock tomó ciertos elementos del guion de Kalcheim, pero optó por escribir una película de terror sencilla ambientada en una granja remota. Inspirándose en las implicaciones psicológicas de la novela de Henry James Otra vuelta de tuerca y la película de Robert Wise The Haunting (1963), Hancock quería centrar el guion en una protagonista cuya credibilidad en la interpretación de los acontecimientos pudiera ser cuestionada por el público, recurriendo a su propia imaginación… El rodaje de Let’s Scare Jessica to Death se llevó a cabo en varias ciudades y pueblos de Connecticut, principalmente en el condado de Middlesex.

Aunque se terminó sin tener distribuidor, la película fue comprada por Paramount Pictures, que le dio un gran estreno en Estados Unidos a finales de agosto de 1971. La película recibió críticas regulares en ese momento; algunos reseñistas comentaron que la atmósfera y las actuaciones eran inconsistentes, y otros criticaron la narración pobre y ambigua. Aunque la crítica ha continuado dividida, la película adquirió estatus de culto, y algunos estudiosos del cine la han comparado con la novela Carmilla de Joseph Sheridan Le Fanu (1871). En 2006, la Asociación de Críticos de Cine de Chicago consideró a Let’s Scare Jessica to Death como una de las películas más terroríficas jamás realizadas. La película fue difícil de encontrar en formatos domésticos durante varias décadas, y solo estaba disponible en VHS hasta 2006, momento en que la Paramount lanzó una versión en DVD. Scream Factory lanzó un Blu-ray en enero de 2020.

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Algunos estudiosos de la literatura y el cine han hecho comparaciones entre Let’s Scare Jessica to Death y la novela Carmilla (1871) del novelista irlandés Sheridan Le Fanu, que cuenta la historia de una vampiresa. La académica Nancy West la cita como una de las películas de terror de los años 70 que toma directamente la premisa de la novela y la desplaza a otros contextos históricos o culturales: «Esta lánguida película vuelve a representar a la Laura de Le Fanu como Jessica… En el papel de Carmilla, Emily es una invitada terrorífica, y después de que ha mordido a los dos hombres se hace evidente que no es otra que la vampiresa de cien años que ha ido atacando a lo largo del tiempo a todos los hombres del pueblo cercano…  ¿Es Emily una proyección imaginaria de los impulsos asesinos de Jessica hacia su marido? ¿De la frustración de Jessica con una condición psicológica que la ha hecho tristemente dependiente de los hombres? La película nunca lo aclara.»

Los críticos han apuntado al declive de la contracultura de los años 60 como tema de la película. El coche fúnebre que conducen Duncan y Jessica, que tiene la palabra «amor» pintada con spray, se ha señalado como una obvia referencia a la muerte de los «valores hippies». El crítico y biógrafo Michael Doyle describe la película como una «elegía inquietante» sobre los fracasos del movimiento hippie. Doyle explica que la película «enfoca e ilumina la muerte y la corrupción de los valores de la contracultura» de la época, y anticipa la » enconada paranoia» que se produjo en los 70, con el escándalo de Watergate, los asesinatos de Harvey Milk y George Moscone, y la masacre de Jonestown. El director John Hancock, aunque no ha aclarado si fue consciente o inconsciente, ha manifestado su conformidad con esta interpretación: «ya se sentía que toda esa negatividad se estaba gestando cuando hacíamos Jessica; que las cosas no marchaban como algunos habíamos soñado.»

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Desarrollo

Según Lee Kalcheim, el guion original era muy diferente de la película en su estado final. Comprado por el productor Charles B. Moss, el guion original de Kalcheim, titulado «It Drinks Hippie Blood», sigue a un grupo de hippies que acampan en una cala y son atacados por una criatura que vive en el agua. Kalcheim describió su guion como una sátira: «John [Hancock] dio una vuelta de tuerca, por así decirlo, haciéndolo más serio y oscuro. La simplicidad de la película funcionó a la perfección para crear una atmósfera de terror.»

Hancock aceptó dirigir la película solo si se le permitía volver a escribir el guion, que reelaboró tanto en el tono como en el contenido, aunque retuvo ciertos elementos a petición de los productores: la chica muda, interpretada por Gretchen Corbett, por ejemplo, era un personaje del guion original de Kalcheim que Moss le pidió a Hancock que mantuviera en su nuevo borrador. Tanto Kalcheim como los productores pidieron que la escena en que el grupo prueba a hacer una sesión de espiritismo se mantuviera en la película. Hancock afirmó que «las escenas no tenían mucho sentido para mí, pero los Moss pensaban que serían muy divertidas y terroríficas. Confié en su instinto, porque tenían experiencia con el público.» Kalcheim está acreditado como coguionista de la película bajo el seudónimo de Norman Jonas. Ciertos elementos de la película proceden de la propia vida de Hancock, como la configuración de la plantación de manzanos y la casa de campo (que recuerda el lugar en que pasó su infancia), así como la carrera de Norman como bajista (el padre de Hancock era un contrabajista profesional).

Al escribir el papel de Jessica, Hancock intentó crear un equivalente cinematográfico de los narradores poco fiables de la literatura. Jessica estuvo influida en parte por la institutriz en la novela de Henry James Otra vuelta de tuerca, así como por el personaje de Eleanor Lance en la película de Robert Wise The Haunting (1963). El tema del mal que impregna la mente de la protagonista era central: «Me afectó la idea de que no se puede derrotar o desactivar el mal, vive para siempre dentro y alrededor de nosotros, así que trabajé ese miedo dentro de la historia», dijo Hancock.

Reparto

Hancock, que había trabajado antes como director de teatro, escogió el reparto a través de sus conexiones con la comunidad teatral de Nueva York, y ya había trabajado en producciones teatrales con la mayor parte de los actores. Las pruebas se llevaron a cabo en las oficinas de Moss en Broadway, en Nueva York. La actriz Zohra Lampert fue elegida para el papel principal de Jessica, el personaje que llega a cuestionar su cordura. Hancock, su ex, se lo ofreció cuando ella actuaba en una producción de Broadway de Madre Coraje y sus hijos con Anne Bancroft. «Acepté, confiando en su opinión», recordó Lampert. «Tengo un gran cariño por John Hancock, y disfruté mucho trabajando con él.» Lampert «se perdió en su personaje» a medida que el guion entraba en resonancia con ella, y pasó gran parte de su tiempo entre tomas dentro del personaje. Hancock recordó: «Sabía que sería perfecta para el papel principal. Zohra podía interpretar la fragilidad del personaje, pero también podía transmitir auténticamente el miedo y el terror.»

Mariclare Costello, una actriz que había trabajado como directora de casting en la producción teatral de Hancock The Freaking Out of Stephanie Blake (1967), fue contratada junto a Lampert como la misteriosa hippie Emily. A Hancock le cautivaron específicamente las características físicas de Costello, su brillante pelo rojo y su tez pálida, que sintió apropiadas para la vampírica Emily. Barton Heyman y Kevin O’Connor asumieron los papeles del esposo de Jessica, Duncan, y del amigo de la pareja, Woody, respectivamente; Hancock había trabajado anteriormente con Heyman y O’Connor, ya que habían aparecido en su producción teatral de 1967-1968 de El sueño de una noche de verano. Heyman fue la primera opción de Hancock para el papel de Duncan. Alan Mason, que interpretó al comerciante de antigüedades Sam Dorker, también había actuado en varias de las obras de Hancock. Gretchen Corbett, otra actriz de teatro originaria de Portland y asentada en Nueva York, fue elegida como la misteriosa chica muda con la que se encuentra Jessica, y es la única actriz del reparto principal que no había trabajado antes con Hancock.

En la preparación, tanto Lampert como Costello trabajaron con Mira Rostova sus respectivos papeles en la película. Como preparación para el tono que esperaba lograr, Hancock proyectó varias películas de Alfred Hitchcock al reparto antes de la filmación.

Rodaje

Let’s Scare Jessica to Death se filmó durante un período de 26 días en el otoño de 1970, en varias ciudades de Connecticut; el presupuesto de producción fue de 250.000 dólares. El rodaje principal empezó en noviembre de ese año en Old Saybrook. Los exteriores de la casa se rodaron en una granja en Old Saybrook, mientras que se recurrió a la mansión E.E. Dickinson, ubicada en el pueblo de Essex, para las tomas interiores. Durante el rodaje, el reparto y el equipo usaron las habitaciones de la gran mansión como camerinos y residencia eventual.

Se realizaron tomas adicionales en los pueblos de Chester, Lyme y East Haddam. El ferry Chester-Hadlyme, que cruza el río Connecticut, aparece en la película. El coproductor William Badalato había sugerido la ubicación: «Mi esposa y yo teníamos una casa de fin de semana en Chester, Connecticut. Nos encantaba la zona y se lo comentamos a John [Hancock] y [el productor Charles B. Moss Jr.] Tras una exploración preliminar, todos estuvimos de acuerdo en que era aquí era donde tenía que rodarse Jessica».

Badalato recordó la dirección de Hancock: «Él siempre actuó de manera responsable con el presupuesto y tenía mucha confianza con los actores. Se sintió cercano al material, que le afectaba de una manera extraña. De hecho, John solía tomarse el pulso mientras rodaba, y aquello me intrigaba mucho.» Debido a que la película se filmó en los meses de otoño, las secuencias filmadas en el lago requirieron que los actores nadaran en agua muy fría. La escena en la que el personaje de Costello emerge del lago con un vestido de novia fue filmada a fines de noviembre, en un día en que había nevado.

Música

Let’s Scare Jessica to Death fue una de las primeras películas de terror con un sintetizador en su partitura musical, que fue compuesta por Orville Stoeber. La canción interpretada por el personaje de Costello inicialmente iba a ser doblada por una cantante profesional, pero Hancock y los productores decidieron mantener su voz tal como estaba grabada.

Let’s Scare Jessica to Death (1971)

«I made it eminently clear to [the producers] that I did not want to do a satire of a horror picture. I wanted to do a movie that was legitimately terrifying.» – John D. Hancock on writing the screenplay

Let’s Scare Jessica to Death is a 1971 American independent horror film co-written and directed by John Hancock in his directorial debut, and starring Zohra Lampert, Barton Heyman, Gretchen Corbett, and Mariclare Costello. The film depicts the nightmarish experiences of a psychologically fragile woman who comes to believe that another strange, mysterious young woman she has let into her home may actually be a vampire.

Initially conceived by writer Lee Kalcheim as a satirical horror film about a group of hippies preyed upon by a monster in a lake, the screenplay was significantly reworked after director Hancock signed on to the project. Hancock took certain elements from Kalcheim’s script, but opted to write a straightforward horror film set at a remote farmhouse. Inspired by the psychological implications of Henry James’ novella The Turn of the Screw and Robert Wise’s film The Haunting (1963), Hancock wanted to center the screenplay on a protagonist whose credibility interpreting events could be questioned by the audience so they could use their imagination. Filming of Let’s Scare Jessica to Death took place in various towns and villages in Connecticut, largely in Middlesex County.

Though completed without a distributor, the film was purchased by Paramount Pictures, who gave it a wide release in the United States in late August 1971. The film received middling reviews from critics at the time, with some remarking the atmosphere and performances are inconsistent in tone, while others criticized the sparse and ambiguous narrative. Though criticism of the film has been divided, it went on to attain a cult following, and some film scholars have drawn comparisons to Joseph Sheridan Le Fanu’s novel Carmilla (1871). In 2006, the Chicago Film Critics Association pronounced Let’s Scare Jessica to Death one of the scariest films ever made. The film was difficult to obtain on home media formats for several decades, available only on VHS until 2006, when Paramount issued a DVD version. A Blu-ray was released by Scream Factory in January 2020.

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Some literature and film scholars have drawn comparisons between Let’s Scare Jessica to Death and Irish novelist Sheridan Le Fanu’s novel Carmilla (1871), which tells the story of a vampiress. Scholar Nancy West cites the film as one of several examples of horror films of the 1970s that directly lift the premise of the novel and place it in other historical or cultural contexts: «This languid movie reimagines Le Fanu’s Laura as Jessica…like Carmilla, Emily is a horror of a houseguest, and after both men have been bitten by her, it becomes apparent that Emily is none other than the one-hundred-year-old vampire who in the course of time has attacked all the men in the nearby town…Is Emily an imaginative projection of Jessica’s murderous feelings toward her husband? Of Jessica’s frustration with a mental condition that has rendered her sadly dependent on men? The film never makes clear.»

The decline of 1960s counterculture has been cited as a theme by critics and observers. The hearse that Duncan and Jessica drive, which has with the word «love» spray-painted on it, has been noted as a blatant reference to the death of «hippie values.» Critic and biographer Michael Doyle describes the film as a «haunting elegy» for the failures of the hippie movement. Doyle elaborates that the film «isolates and illuminates the death and corruption of counterculture values» from the era, and anticipates the «festering paranoia» that occurred throughout the 1970s, with the Watergate scandal, the assassinations of Harvey Milk and George Moscone, and the Jonestown massacre. Director John Hancock, though ambivalent about whether it was consciously or subconsciously integrated into the screenplay, has conceded this interpretation, commenting: «You could already feel that negativity brewing when we were making Jessica; that things weren’t working out the way some of us had hoped and dreamed they would.

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Development

According to Lee Kalcheim, the original script for the film was far different from the completed film. Purchased by producer Charles B. Moss, Kalcheim’s original screenplay, entitled «It Drinks Hippie Blood», followed a group of hippies camping on a cove who are attacked by a creature that lives in the water. Kalcheim described his screenplay as a satire: «John [Hancock] turned-the-screw so to speak, making it a serious, darker theme. The simplicity of the film worked perfectly to create a scary mood.»

Hancock agreed to direct the film only as long as he was allowed to redraft the screenplay, and proceeded to rework Kalcheim’s original script in both tone and thematic content, but retained certain elements at the request of the producers; the mute girl, played by Gretchen Corbett, for example, was a character from Kalcheim’s original script that Moss requested Hancock retain in his redraft. The scene in which the group attempt a séance was also requested to be kept in the film by both Kalcheim and the producers. Hancock stated that «the scenes didn’t make much sense to me, but the Mosses felt they would be particularly enjoyable and scary. I trusted their instincts because they had a concrete experience of audiences.» Kalcheim is credited as a co-writer on the film under the pseudonym Norman Jonas. Certain elements of the film were drawn from Hancock’s own life, such as the apple orchard settings and farmhouse, as he had grown up on an apple orchard, as well as Norman’s career as a bassist, as Hancock’s father was a professional double-bass player.

In writing the role of Jessica, Hancock sought to create a filmic equivalent to the unreliable narrator in literary fiction. Jessica was partly influenced by the governess in Henry James’s novella The Turn of the Screw, as well as the character of Eleanor Lance in Robert Wise’s film The Haunting (1963). The theme of evil pervading the protagonist’s mind was central: «I was alarmed by the notion that you can’t defeat or defuse evil—it forever lives inside and all around us—so I worked that fear inside the story,» said Hancock

Casting

Hancock, who had worked as a theater director prior, cast the film largely through his connections within the New York theater community, and the majority of the cast consisted of actors with whom Hancock had worked in stage productions. Auditions for the parts were held in the B.S. Moss Offices on Broadway in New York City. Actress Zohra Lampert was cast in the lead role of Jessica, the titular character who finds herself questioning her sanity. She was approached by Hancock, her former boyfriend, while performing in a Broadway production of Mother Courage and Her Children with Anne Bancroft. «I accepted, trusting his judgment,» Lampert recalled. «I have a great fondness for John Hancock, and enjoyed working with him very much.» Lampert «got lost in her character» as the script resonated with her, and she spent much of her time between takes remaining in character. Hancock recalled of her casting: «I knew she would be perfect for the lead role. Zohra could play the fragility of the character, but she could also authentically convey the fear and the terror.»

Mariclare Costello, an actress who had worked as a casting director on Hancock’s stage production of The Freaking Out of Stephanie Blake (1967), was cast opposite Lampert as the mysterious hippie, Emily. Hancock was specifically taken by Costello’s physical features, which included bright red hair and a pale complexion, which he felt was befitting of the vampiric Emily. Barton Heyman and Kevin O’Connor were given the roles of Jessica’s husband Duncan, and the couple’s friend Woody, respectively; Hancock had worked with Heyman and O’Connor previously, as they had appeared in his 1967–1968 stage production of A Midsummer Night’s Dream. Heyman had been Hancock’s first choice in the role of Duncan. Alan Mason, who portrayed the doomed antique dealer Sam Dorker, had also acted in several of Hancock’s plays. Gretchen Corbett, also an established New York-based stage actress from Portland, Oregon, was cast as the mysterious mute girl whom Jessica encounters, and was the only performer in the principal cast to have not worked with Hancock prior.

In preparation, both Lampert and Costello worked with acting coach Mira Rostova for their respective roles in the film. To prepare the performers for the tone he hoped to accomplish, Hancock screened several films by Alfred Hitchcock to the cast prior to filming

Filming

Let’s Scare Jessica to Death was filmed over a period of 26 days in the fall of 1970, in various towns in Connecticut; the production budget was $250,000. Principal photography began in November of that year in Old Saybrook. The exteriors of the house were shot at a farmhouse in Old Saybrook, while the E.E. Dickinson Mansion, located in the village of Essex, was used for the interior shots of the home. While shooting, the cast and crew used multiple rooms in the expansive mansion for dressing rooms and a headquarters for the film company.

Additional photography occurred in the villages of Chester, Lyme, and East Haddam. The Chester–Hadlyme Ferry is featured in the film crossing the Connecticut River. Co-producer William Badalato had suggested the location: «My wife and I had a weekend house in Chester, Connecticut. We loved the area and shared our feelings with John [Hancock] and [producer Charles B. Moss Jr.] After a preliminary scout we all agree that this was where Jessica should be filmed.»

Badalato recalled of Hancock’s direction: «He was always responsible to our budget and was very confident with the actors. He felt close to the material as it spoke to him in some bizarre way. John actually used to take his own pulse while he was shooting and I was completely intrigued by this.» Because the film was shot in the fall months, the sequences that were shot in the lake required the actors to swim in very cold water. The scene where Costello’s character emerges from the lake in a wedding dress was filmed in late November on a day it had snowed.

Music

Let’s Scare Jessica to Death was one of the first horror films to prominently feature a synthesizer in its musical score, which was composed by Orville Stoeber. The song sung by Costello’s character was initially going to be dubbed by a professional singer, but Hancock and the producers decided to keep her voice as it was recorded.


Traducción de textos: Javier Oliva