Corps à cœur (1978)

Ciclo « Paul Vecchiali, el cine en diagonal »

DOMINGO 23 OCT / 21:30h 
CINE LOS ÁNGELES - SANTANDER

CORPS À COEUR (1979)

Director: Paul Vecchiali
Guión: Martine Macqueron, Paul Vecchiali
Fotografía: Georges Strouve (Color, 1:1,66)

Montaje: Franck Mathieu, Paul Vecchiali
Música: Gabriel Fauré, Roland Vincent

Reparto: Hélène Surgère, Nicolas Silberg, Béatrice Bruno, Myriam Mézières, Christine Murillo, Liza Braconnier, Emmanuel Lemoine, Louis Lyonnet, Sonia Saviange
Productora: Diagonale (Francia)
Distribuidora: Parafrance Films
Duración: 121 min.
Formato de proyección: DCP (original: 35mm)

*La proyección contará con la presentación a cargo de Santos Díaz

Corps à coeur 

«Trabajé Rosa la rose como un melodrama. En cambio, Corps à coeur es una tragedia. Todo el mundo se daba cuenta de que Surgère era una reina y Silberg un paje, por mucho que quede una duda porque en “melo” está la música, y Corps à coeur está construida sobre el Requiem de Fauré..»

Paul Vecchiali

La película es desgarradora en conjunto: no por el curso del relato, no por la trayectoria de los personajes, no por la altura de la puesta en escena, sino por algo que salta al corazón y ya no se suelta. No es en absoluto una emoción pura en que la fuerza del arte se eleva desatada de lo contingente, como en Mizoguchi. Aquí, al contrario, es el genio de la contingencia, devuelta a su gracia chillona y solitaria. Es incluso una emoción incómoda, en la que no se sabe muy bien si es lo sórdido o lo sublime lo que tendrá la última palabra. Una estocada a la derecha (hacia el amor), una estocada a la izquierda (hacia la muerte): nuestro corazón de espectador está abierto, y pocas veces la sangre que mana a borbotones ha sido tan inolvidable.

Axelle Ropert

Vecchiali, por tanto, nos habla de amor. De amor loco. Y es necesario que la película haga malabares con el ridículo, que se bata en duelo con el artificio, que se mida con lo grotesco, ya que está escrito, desde el principio de los tiempos, que solo podemos percibir las pasiones de otro mediante una incomprensión burlona.

Sin embargo, justamente, Pierrot, el don juan del “callejón”, el Casanova de los suburbios, cae en la pasión al “enamorarse”[1].

¿Qué tienes?”, le pregunta Emma, la adolescente enamorada, como tantas otras, del bello mecánico.

Pierre Murat.
Télérama, 4 de julio de 1979

[1]En la traducción se pierde el juego de palabras del original francés: enamorarse es “tomber amoureux”, literalmente: “caer enamorado”.

Nicolas Silberg / Hélène Surgère / Paul Vecchiali. Rodaje 'Corps à coeur'

Traducción del texto: Javier Oliva