Ray Harrison y el cine de GGRC
Programa 2
LUNES 16 OCT / 19:00h
CENTRO CULTURAL D. MADRAZO
– The Roman Springs on Mrs. Stone (1963), 19 min.
– Spy on the Fly (1967), 44 min.
Gay Girls Riding Club (Club de equitación de chicas gay)
Fundado en Los Ángeles a principios de los años 1960 por el director de fotografía Ray Harrison y un grupo de sus amigos queer, el Gay Girls Riding Club (GGRC) se convirtió en una sensación en el marco del movimiento por los derechos de los homosexuales en el sur de California antes de los disturbios de Stonewall. Desde sus orígenes sociales relacionados con la equitación hasta principios de los años 1980, el grupo funcionó como una fuerza motriz de la vida social y cultural de la comunidad gay, al patrocinar elaborados eventos sociales, bailes drag, viajes, así como la producción de cuatro películas cortas campy, sátiras de películas populares de la época.
Normalmente proyectadas sólo en bares gay y eventos privados, las cuatro películas del GGRC fueron heroicas desde el punto de vista de producción, considerando sus orígenes clandestinos de estilo de guerrilla, y su captación, escandalosamente irreverente (e ilegal) de lugares y espacios heteronormativos. Su empeño más extravagamte y caro fue la versión drag del clásico de 1962 de Bette Davis y Joan Crawford que se retituló apropiadamente What Really Happened to Baby Jane? (¿Qué fue realmente de Baby Jane?, 1963). Si bien la producción tiende a recrear minuciosamente muchos de los detalles y escenas del clásico original (incluyendo el uso de un Rolls Royce), en esta versión camp el personaje de Blanche Hudson aparece en la última escena en la playa saltando llena de salud y entregando a su hermana Jane un Oscar (que Davis había perdido en favor de Anne Bancroft).
Always on Sunday renuncia a recrear escena por escena el éxito internacional de Jules Dassin Nunca en domingo (1960) y es como un sketch de comedia mucho más breve y con los géneros cambiados, con solo un ligero guiño contextual al clásico original. A diferencia de la versión estrictamente drag de la historia de Baby Jane, Always on Sunday parece centrarse más en la fluidez de los roles y normas de género, así como en la experiencia y las presunciones masculinas en relación con la experiencia homosexual.
En un contexto histórico queer, las subversivas películas del GGRC y el amplio impacto cultural del grupo representan una importante contribución a la cultura cis-género y drag anterior a Stonewall. En cierto modo, el GGRC comenzó a sentar las bases para la exitosa escena de la cultura drag popularizada por RuPaul's Drag Race y similares, que ahora afortunadamente constituye una gran comunidad de personas no binarias y de género fluido.
—Todd Wiener
Formed in Los Angeles in the early 1960s by cinematographer Ray Harrison and a group of his queer friends, the Gay Girls Riding Club (GGRC) became an underground sensation in the pre-Stonewall Southern California gay rights movement. From its equestrian-related social origins all through the early 1980s, the group became a powerhouse of gay social life and culture by sponsoring elaborate social events, drag balls, trips, as well as the production of four elaborate and campy short film satires of popular movies from the era.
Typically screened only at gay bars and private events, the four GGRC films were seemingly epic in production value considering their underground guerilla-style origins and their outrageously irreverent (and illegal) seizure of heteronormative locations and spaces. Their most flamboyantly opulent effort was the drag retooling of the 1962 Bette Davis and Joan Crawford Warner Bros. classic aptly retitled What Really Happened to Baby Jane? (1963). While the production lends a keen eye to fastidiously recreating many of the details and scenes of the original classic (including the use of a Rolls Royce), this camp version has the Blanche Hudson character healthily hopping up in the closing beach scene and handing sister Jane an Oscar (which Davis notoriously lost to Anne Bancroft).
Always on Sunday abandons scene-for-scene recreations of the Jules Dassin international hit Never on Sunday (1960), and plays like a much shorter gender-bending comedy sketch with only a light contextual nod to the original classic. Unlike the strictly drag retelling of the Baby Jane story, Always on Sunday seems to focus more on the fluidity of gender roles and norms, as well as masculine experience and presumptions in relation to the homosexual experience.
In a queer historical context, the subversive GGRC films and the group’s larger cultural impact are an important pre-Stonewall, mid-century representation of cis-gendered drag culture. In a way, GGRC began to lay the foundation for the hugely successful and popular drag culture scene popularized by RuPaul’s Drag Race and the like, that now thankfully embrace a wide variety of diverse non-binary, gender-fluid community members.
Todd Wiener
A principios de los años 1960, en Los Ángeles, un grupo de hombres homosexuales y travestis conocido como el Gay Girls Riding Club se convirtió en sensación dentro del floreciente movimiento clandestino homosexual de California. Además de sus salidas ecuestres reales (y un legendario baile anual de disfraces en Halloween), el GGRC se hizo famoso por una serie de películas amateur de 16 mm sorprendentemente elaboradas que parodiaban el menú de Hollywood. Los chicos se pusieron pelucas y maquillaje (¡un montón!) para reelaborar la trágica historia de las hermanas Hudson en What Really Happened to Baby Jane?, filmada sólo unos meses después del estreno del clásico de Robert Aldrich; transformaron la comedia sobre prostitución de Jules Dassin Nunca en Domingo en su propia Always on Sunday (título que hace referencia a las reuniones para las comidas de fin de semana del grupo); y en las manos con cuidadosa manicura del GGRC, la adaptación que hiciera la Warner Brothers del drama de Tennessee Williams The Roman Spring of Mrs. Stone fue rehecha como The Roman Springs on Mrs. Stone.
Con un constante reciclaje de los decorados y una atención escrupulosa a las fuentes originales, las películas del GGRC son algo así como las variantes de la costa oeste de las primeras parodias de los hermanos Kuchar, pero con localizaciones y atrezo mucho más impresionantes (sorprende, por ejemplo, cómo una Baby Jane Hudson ancha de hombros y con cara de pastel se aleja en un auténtico Rolls Royce). De hecho, muchos de los miembros del Club trabajaban en la industria del entretenimiento, entre ellos James Crabe, director de fotografía premiado en películas posteriores como Rocky y The Karate Kid, y el guionista de GGRC Ray Harrison, quien trabajó como asistente en la serie de televisión The Spike Jones Show. Las películas normalmente se estrenaban en fiestas del GGRC, a veces precedidas por extravagantes números en vivo, y las copias llegaron a los bares gay y los “cines de arte” más atrevidos del entorno de Los Ángeles y San Francisco. Sin embargo, a pesar de su reputación entre el mundillo lila de la época, estos registros de valor incalculable de la cultura drag de mediados de siglo han sido, en tiempos más recientes, extremadamente difíciles de ver.
lightindustry.org
In early 1960s Los Angeles, a diverse group of gay men and recreational cross-dressers known as the Gay Girls Riding Club became sensations within California’s burgeoning homosexual underground. In addition to their actual equestrian outings—and a legendary annual Halloween costume ball—the GGRC made their name with a series of surprisingly elaborate 16mm amateur films that spoofed Hollywood fare. The boys donned wigs and make-up (lots of it!) to rework the tragic tale of the Hudson sisters in What Really Happened to Baby Jane, shot only months after the initial release of Robert Aldrich’s classic; they transformed Jules Dassin’s prostitution comedy Never on Sunday into their own Always on Sunday, the title nodding to the gang’s weekend brunch meet-ups; and in the GGRC’s manicured hands, Warner Brothers’s adaptation of Tennessee Williams’s drama The Roman Spring of Mrs. Stone was refashioned as The Roman Springs on Mrs. Stone.
With non-stop scenery-chewing and scrupulous attention to original sources, the GGRC’s movies play something like West Coast variants of early Kuchar brothers parodies, but with a somewhat more impressive access to locations and props (marvel, for instance, as a broad-shouldered, pancake-faced Baby Jane Hudson drives away in a genuine Rolls Royce). Indeed, many of the Club’s members were employed in the entertainment industry, including James Crabe, who would become an award-winning cinematographer on later films like Rocky and The Karate Kid and GGRC screenwriter Ray Harrison, who worked as an assistant on TV’s The Spike Jones Show. The pictures typically premiered at GGRC parties, sometimes preceded by extravagant live numbers, and the prints found their way to gay bars and more adventurous “art cinemas” around Los Angeles and San Francisco. Yet despite their reputation among the lavender demimonde of their era, these invaluable records of mid-century drag culture have, in more recent decades, been exceedingly difficult to see.
lightindustry.org
Traducción de texto: Javier Oliva